ALCOHOLOFILIA

ASOCIACIÓN DE EX-ALCOHÓLICOS ESPAÑOLES

BOLETÍN INFORMATIVO

N.º 3- 1978

(DE UTILIDAD PÚBLICA)

NUESTRA PORTADA

 

La portada de nuestro boletín comporta en primer término el rótulo que le dá nombre: ALCOHOLOFILIA. Según el diccionario es la “AFICCION DESMESURADA A LAS BEBIDAS ALCOHÓLICAS”. Detrás de esto, dos señales internacionales de todos conocidas: PROHIBICIÓN y PELIGRO.

Con esa “AFICION DESMESURADA A LAS BEBIDAS ALCOHÓLICAS” se llega fácilmente a la tragedia: familiar, social y laboral que se llama ENFERMEDAD ALCOHÓLICA o ALCOHOLISMO.

Y en efecto, se llega con suma facilidad… y es dificilísimo volver atrás. Somos muchos los que hemos vuelto… con mucho trabajo… con mucho disgusto… incluso con mucho sacrificio. Debes saber que se caes en esa trampa que se llama ALCOHOLISMO te costará mucho salir de ella. Tienes que prescindir del alcohol hasta en su más mínima cantidad, o sea, que se acabó para siempre el beber. Para esto hay que ponerse medicamentos adecuados y tener mucha fuerza de voluntad… para no volver a las “andadas”. Estas “andadas” son empezar por una copa, ¡que parece no ser nada!, y terminas en un Hospital o en una Comisaría; a veces puedes encontrarte hasta en un Manicomio.

Se comprende, que todo cuanto antecede es muy duro para los jóvenes que empiezan ahora su vida, llamémosla de sociedad, y que encuentran en el alcohol los alicientes para hablar más y con más desparpajo, ser más hombres, más valientes, el que más bebida aguanta, etc., para al final, si no te reportas a tiempo, llegar a adquirir esa terrible ENFERMEDAD, de muy difícil superación, llamada ALCOHOLISMO.

La mujer también hemos de tenerla en cuenta en el problema alcohólico. Ella, cuando es joven, también alterna en la cuestión de la bebida. Empieza por unas cañas de cerveza, que no le hacen mucho daño, y termina por los combinados fuertes. Aún no ha caído del todo. Posiblemente no tiene dependencia. Esta llegará después, sobre todo al casarse, cuando la normal monotonía de la existencia le haga recordar aquellos tiempos vividos sin grandes preocupaciones. Ahora está sola casi todo el día… el marido en sus ocupaciones… los hijos, si los tiene, en el colegio… y ella, allí… tan sola… y recuerda el alcohol. ¡Quiezás me sienta menos sola si bebo un poco de vino!. Y lo hace. Con ello se siente mas jovial… mas acompañada… hasta contenta. ¡Esto vá bien!, dice, y lo efectúa día a día. La cantidad de alcohol ingerido es cada vez mayor, terminando como es lógico, por ser una mujer alcohólica, con iguales características y comportamiento que los hombres.

Por todo ello, luchemos para paliar estas anomalías y hagamos ver a la juventud, los peligros a que se llega si falta la continencia, que será efectiva, cuando consigan beber con moderación y sin DEPENDENCIA, dado que esta, es la que conduce a esa plaga social llamada ALCOHOLISMO.

 

_______________

 

¡Por favor!. Si no colecciona este Boletín, no lo abandone. Haga que lo lean otras personas. Con ello quizá coopere a la recuperación de alguna de ellas, que ignoran los peligros a que se exponen aquellos que abusan del ALCOHOL.

 

ALCOHOLISMO EN MADRID Y SU PROVINCIA

 

La Asociación de Ex–Alcohólicos, con la cual he colaborado en muchas ocasiones y a la que como sanitario estoy profundamente agradecido por la gestión maravillosa que está realizando contra este terrible toxicomanía, el mas grave problema sanitario que ahora padecemos en Madrid, me ha pedido que le haga un pequeño comentario sobre este aspecto y a continuación expongo mis ideas, y dichas infinidad de veces, sobre este problema que nos afecta.

Desde el punto de vista sanitario y social, uno de los problemas mas graves que padece el mundo civilizado es el del alcoholismo, debido al aumento progresivo del número de alcohólicos y a las perturbaciones que éstos producen en la sociedad.

El alcohol disminuye la resistencia orgánica y, como consecuencia reduce el rendimiento personal y favorece la muerte prematura, promueve la pobreza, favorece los accidentes, actúa con elemento fundamental de la disociación familiar (todos los alcohólicos gastan la mayor parte de sus ingresos en bebida, lo que unido a su excitabilidad extraordinaria es motivo de desgracias permanentes para él y para los que le rodean), tiene una relación extraordinaria con la incidencia de las enfermedades venéreas, es responsable del mayor número de cirrosis hepáticas, enfermedad que en Madrid alcanza el cinco por cien de la mortalidad general; excita las pasiones y la delincuencia, disminuye el control del individuo, y va ampliando paulatinamente el número de enfermos mentales.

Por otra parte, las psicosis alcohólicas ocupan cada vez más camas en los hospitales psiquiátricos y gran parte de los ingresos de urgencia los motivan los ataques de “delirium tremens”; hay, además, una gran relación entre alcoholismo y homosexualidad y entre alcoholismo y consumo de otras drogas.

La sociedad, por su manera de proceder, facilita la enfermedad alcohólica, ya que siempre encuentra excusas para considerar que la ingestión del alcohol es beneficiosa. Los jóvenes y hasta los niños, copian el comportamiento de los padres y de los mayores, y cada vez se bebe más y se bebe más tempranamente. Hasta hace paco tiempo el alcoholismo era un problema casi exclusivamente del sexo masculino, pero en la actualidad, aparte de haberse ido ampliando el número de partidarios de este grupo, se ha generalizado el uso del alcohol entre las mujeres. Tanto en nuestro país como en la mayor parte del mundo civilizado, vemos que se invierten cifras fabulosas en anuncios que ensalzan las bebidas alcohólicas. La propaganda a favor del alcohol es bastante hábil y el capital que a ella se dedica extraordinario.

Se ha querido presentar el alcohol como un medio maravilloso para luchar contra los trastornos vasculares y hasta se ha dicho que sirve para acrecentar la inspiración y la realización de obras artísticas. Aunque tal vez haya habido personas inteligentes que bajo la acción del alcohol hayan podido realizar actos sorprendentes, éstos, sin lugar a dudas, hubieran sido mucho mejores si los hubiesen efectuado sin la influencia de la bebida. Creemos que bebe debe haber tolerancia en la propaganda, a la que todo el mundo tiene derecho, pero ésta, debe ser contrarrestada por la propaganda lógica de defensa de la salud y, por tanto, en contra del abuso del alcohol.

Todo el mudo pierde con el alcoholismo. Pero hay un hecho primordial, y que es preciso implantar a rajatabla, que es la prohibición del consumo del alcohol en los jóvenes, en la primera y segunda infancia. Recientemente se han visto en Madrid casos de cirrosis hepática, de etiología alcohólica, en niños de doce años; este hecho es bastante elocuente y demuestra la necesidad de establecer medidas adecuadas.

En último extremo, el equilibrio de la salud está en el bienestar no solo físico sino psíquico y social de los individuos, y este último, según gran número de investigadores, parece que es el mejor sistema para luchar contra la tendencia a intoxicaciones de todo tipo.

Hay sitios en España donde el problema del alcoholismo es más intenso y agudo que en otros, y así en ciertas zonas del norte de Andalucía, de la región vasconavarra, y de la meseta central, fundamentalmente Madrid, es donde el índice de alcoholismo es mas acusado. Según datos que nos han sido suministrados, en Madrid el número de alcohólicos crónicos se aproxima al nueve por mil de la población, y se sospecha, con bastante fundamento, que las muertes por accidente son en gran parte debidas a intoxicaciones alcohólicas.

Sobre el consumo de bebidas alcohólicas en dosis razonables, nada hay que aligar. En España, que es un país con gran riqueza enológica, se consumo gran cantidad de vinos en extensas zonas, en dosis fraccionadas y en las comidas, sin que esto produzca ninguna consecuencia al individuo ni a la población, porque la costumbre de beber no es por sí misma causa de alcoholismo y son las variaciones en la forma y en la cantidad las que lo determinan. Sin embargo, el individuo alcohólico, no puede probar ni una sola gota de bebida.

Los Estados Unidos, que han realizado estudios estadísticos en este sentido, han calculado el gasto de quinientos millones de dólares al año por las pérdidas en salarios como consecuencia del alcoholismo y esta cifra supone diez veces mas que la ayuda oficial a hospitales y otros servicios sociales.

La lucha contra el alcoholismo se reduce a tres aspectos fundamentales: educación, tratamiento y rehabilitación. En el primer apartado es preciso llevar a cabo una educación y propaganda antialcohólica, auxiliándose de los elementos de mayor influencia para ello, como son: los familiares, médicos, maestros, jefes de talleres, escuelas de conductores, etc. Hay que dar a conocer lo mas perfectamente posible todas las consecuencias del consumo de los diferentes licores y toda clase de bebidas.

Es muy importante el control de los accidentes de circulación, especialmente mediante el examen de alcohol en sangre. Recientemente, en Francia, se hizo una campaña antialcohólica en la que se repartieron millones de tarjetas que decían: “Un vaso de más una vida de menos”, y se señala que “si se conducía no se debía beber y si se bebía no se debía conducir”. Se llamaba también la atención sobre “los peligros y las sanciones legales en que pueden incurrir los alcohólicos, con motivo de los accidentes a que darán lugar, si la dosis de alcohol se encuentra aumentada en sangre”.

Debe organizarse de una manera amplia y general la asistencia del alcohólico. NO solo los hospitales dedicados a enfermedades mentales han de ocuparse de este aspecto, sino que debe ampliarse a los hospitales generales, con servicios de asistencia al alcohólico y centros médicos para tratamiento y rehabilitación de los alcohólicos. Doce es el número de estos centros existentes en España. Según nos dicen, son escasos y creemos que deben multiplicarse, dada la gravedad e importancia social del problema.

Dr. José F. Turégano   

Ex –jefe Provincial de Sanidad de Madrid

 

DROGAS Y ALCOHOL

 

Para muchos especialistas, el ALCOHOL está mas cerca de las drogas “duras” que de las “blandas”.

Han sido varios los especialistas estudiosos del fenómeno de las drogas que han afirmado que el hashish, por ejemplo, produce efectos menos malignos que el ALCOHOL, droga legalizada, que mueve miles de millones en el mundo.

Una percepción nueva, tanto del mundo exterior como del interior, es la primera sensación que recibirán cuantos se fumen un “porro”, cigarrillo de hashish o marihuana. La dependencia es muy inferior a la del ALCOHOL y a largo plazo puede favorecer la aparición de psicosis en algunas personas propensas a ello.

Las drogas “duras”, la heroína, por ejemplo, producen rápidamente una gran euforia. Se puede decir que a quien utiliza heroína “le parece todo como debiera ser”. Las drogas “duras” llevan consigo una gran dependencia y una “propia filosofía de la vida”.

También el ALCOHOL, de venta libre y sin ningún control, lleva consigo una gran dependencia. Las primeras copas siempre producen una cierta euforia, terminando todo en una situación depresiva. A la larga, el ALCOHOL produce insomnio, trastornos gástricos, náuseas… y carácter irritable.

Todas las drogas en nuestro país, menos el ALCOHOL, están penalizadas con prisión mayor y multa de 10.000 a medio millón de pesetas.

Extracto de un artículo sobre drogas firmado por J.L.L. y publicado en EL PERIODICO de Madrid el día 29 de Octubre de 1978.

 

_______________

 

RECAIDAS

 

Si el alcohólico presta su cooperación podrán aprovecharse todos los medios físicos y psicológico necesarios para la recuperación. No obstante, existe el peligro de la recaída, pues el ALCOHÓLAICO ha contraído hábitos sumamente arraigados de regresión ante las dificultades. Con frecuencia ha encontrado en el pasado a gran satisfacción al evadirse, gracias al efecto narcotizante del ALCOHOL, del sentimiento de conflicto. Ahora bien, los ALCOHÓLICOS que han logrado curarse son la prueba de que la reforma completa del carácter, y el logro de una suficiente madurez psíquica, no son imposibles para estos ENFERMOS.

 

LUCHA  ANTIALCÓHOLICA

 

Congresos

 

El III CONGRESO DE ALCOHOLICOS REHABILITADOS, se celebró en VALLADOLID durante los días 4 al 6 de Agosto de 1974. El grupo A.P.A. EX. de Alicante presentó una ponencia titulada "LA. MUJER, SEXO Y ­ALCOHOLISMO", la cual, a pesar de los años transcurridos, conserva toda su vivencia, como si estuviera escrita en la actualidad. La falta de espacio nos impide ofrecerla íntegra, por lo que extractamos los párrafos siguientes:

"Como alcohólica, como enferma, vengo a exponer tema tan oscuro y delicado como este del alcohol ante la mujer. Hasta ahora, podemos decir que apenas hemos hablado. La mujer teme, la mujer se esconde, antes y después de comenzar la rehabilitación y el camino de curación.

"La desintegradora fuerza del alcohol, como las temibles consecuen­cias, a todos cuantos hemos vivido y vivimos sus efectos, nos señala y marca, la misma violencia con la que quisiéramos arrancarnos la poderosa droga de nuestra vida; esta droga que nos debilita de forma aniquilante,  lo mismo a hombre o mujer que está bajo las garras del alcohol'-'.

"Sabemos que el alcohol es droga, y como droga crea una dependencia absoluta hacia la bebida, exigiéndonos cada vez mas de su fuerza, que anula nuestra voluntad, confundiéndonos en la terrible pesadilla de quien no puede, no sabe liberarse de ella".

"Pensamos que hubo mucha ignorancia en nosotros. Nuestra educación no tuvo este conocimiento. El alcohol es droga, lenta y aguda, y acudíamos a él, por estar al alcance de nuestra mano, de nuestros intereses, de nuestros oscuros sentimientos de liberación, porque la equivoca­ción e ignorancia nuestra, estaba precisamente en creer que el alcohol nos liberaba de algo".

"Para tener mayor conocimiento posible de nuestro alcoholismo, es­tá por principio aceptar que se es alcohólico, y en lo posible ahondar y profundizar en los infiernos recorridos, conocer nuestras frustraciones, autoanalizar nuestra personalidad, nuestros complejos. o esa cobardía que tanto nos hizo huir de la realidad.

"Se nos ha enseñado poco, diríamos nada. En esto no hay acusación alguna para nadie. A nadie se puede acusar de ignorante cuando los medios, el ambiente y todo cuanto se respira es ignorancia. La sociedad de consumo, es rápida para calar en las mentes lo que han de consumir en cada época del año. Se nos enseña los vinos de las grandes fiestas, toda clase de bebidas para cada momento, cada día, cada situación. Todo es­to viene a ser un toque de elegancia, de hombría, de sabor… continua­mente cantado y alabado que gira y rueda por todo nuestro país".

"Llegándonos a la historia vemos que el vino tiene un lugar predilecto, cantado y añorado por artistas y grandes personajes. Se ha hecho gala de la abundancia de vinos, de saber beber o simplemente de beber como solo lo hacen los hombres.

"Estamos seguras que hubo y hay mucha ignorancia en ellos, hasta el paroxismo de confundir la hombría con el sexo. El alcoholismo no tie­ne sexo”.

"La educación en la mujer respecto al alcoholismo es sumamente negativa. Diríamos nula. El tema es tabú. Tema prohibido; no permite el eterno femenino hablar de las cosas que solo es de hombres”.

La mujer se esconde mas que un topo. Su astucia crece y crece para no exteriorizar su horrible dependencia alcohólica, y esta marcada por una soledad aflictiva, donde su papel de mujer y ama de casa lo arriesga hasta grados de locura. Son muchas horas de "vicio" en el hogar, de falta de comunicación con los demás miembros de la familia.

"Así como al hombre parece que esta enfermedad es "normal en su sexo”, a la mujer la desfasa y parece culparla; va contra la costumbre, contra el sexo. La deformación en tan pueril creencia, hace que la enfer­ma alcohólica tema a la sociedad y familiares hasta límites inusitados, pues el castigo que recibe de éstos, sacude sobre ella, una auténtica descarga de culpabilidad, que la hunde más y más en la densa y horrible pesadilla del alcohol".

"Las consecuencias de una mujer alcohólica, como madre, hija, esposa, etc., son inenarrables. Lo primero es que la enferma se esconde para beber. Este esconderse. Estar espiando. Este estar absolutamente sola para conseguir la droga que la tranquilice, este temor a que la “vean”, acentúa y desgarra de forma brutal la conciencia de la enferma, llegando solo en esta angustia a un firme deseo: la muerte. Arrastrará hasta quedar ahogada e inmersa en un complejo de culpabilidad del que difícilmente podrá liberarse.

"Su ignorancia es tan extremada como inconfesable su acción. Así, cauta, silenciosa, escondida, va a la droga que cada vez exige mas y más hasta que llega el paroxismo y la evidencia de su agudo alcoholis­mo.

“El "sexo", es quizá, la nota mas dolorosa e implacable en la con­fesión de la mujer ante el problema alcohólico. Lo mismo que el hombre se vanagloria de beber, la mujer lo oculta, aunque sepa beber. Si el hombre quiere redondear su hombría con una copa, se le aplaude; a la mujer se la vitupera, se la critica, se la desmerece.

"El sexo la traiciona. La traiciona en su función en la vida, ante las consecuencias de su pérdida de reflejos y de conciencia".

"El problema es bastante mas complejo en la mujer que en el hom­bre. La mujer puede incluso ser prostituida con todas sus consecuencias (el nacimiento de hijos en estos estados, viene a ser una de las vivencias más temibles y dolorosas) la mujer está expuesta a unos peligros cuyo alcance viene a ser de soluciones dificilísimas casi imposibles de alcanzar.

"De la mujer se abusa (claro que del alcohólico también) pero la maternidad, traiciona las mas íntimas raíces de su ser, rodando por el sue­lo, todo lo natural y espiritual que hay en cada una de ellas.

"Si es verdad que el alcoholismo no tiene sexo, las consecuencias, precisamente por el sexo, no son las mismas en el hombre que en la mujer. La dureza en la crítica y trato ante la enferma, la sume en el más profundo de los abismos y la desesperación".

"Creemos que las familias son ineludiblemente tan partícipes de nuestras dolencias, que también ellas enferman, se angustian y caminan a ciegas ante el temible espectáculo del alcohol. Ni la sociedad, (a la que tanto teme), ni ellas mismas, saben como cuidar y atender a la enferma. La vergüenza les empuja a ignorarla o expulsarla a su suerte. La desesperación, llega hasta límites inhumanos, tanto por parte de la enferma como de cuantos la rodean".

Los familiares tampoco confiesan la enfermedad para que nos comprendamos mejor “el vicio". La maldición más espantosa llueve sobre ellos a causa de una mujer. Cuando éstos se dan cuenta del alcoholismo éste, está ya en un grado muy avanzado; los mismos familiares, no po­cas veces, se resisten a confesarlo al médico. Esto dificulta más y más la rehabilitación, que para la enferma será constante lucha pese a que la consiga. Llegar a mentalizarlos junto con la enferma será una ta­rea también difícil. La sociedad, hace victimas a todos sin saber que es enfermedad y el terrible peligro que corre ella misma".

"La familia en la mujer se encuentra terriblemente afectada, esto, pocas veces lleva a una rehabilitación. De una forma oscura, sólo en casos extremos y desesperados se comienza a hablar con claridad, con poca esperanza y mucha desesperación. La mujer es una isla entre islas".

"Esta falta de colaboración familiar, agudiza y extrema toda com­pleja estructura para la rehabilitación en la enferma alcohólica. El denso velo que cubrirá a la mujer en este descendente caos infrahumano al que la lleva la droga-alcohol, caerá en un helado silencio de ignorancia e incomprensión”.

"Al igual que el hombre, toda mujer alcohólica viene a tener los mismos signos en la enfermedad. El riesgo es mayor en la mujer como los peligros que encierra a causa del sexo”.

"Un marcado complejo de inferioridad, con todas las consecuencias que esto trae. Así, puede ser por causas físicas o psíquicas".

"'Los cambios bruscos de carácter, bien para una euforia grande co­mo para las grandes depresiones, estados de una tristeza diríamos, enfermiza”.

"Su aislamiento llega al paroxismo; pierde todo contacto social y fa­miliar. La soledad e incapacidad que la rodea en estos estados psíquicos, ­se complican con una soledad aflictiva, que la lleva y empuja al camino de aumentar constantemente la dosis de alcohol. Como consecuencia aumentan los problemas psíquicos, ya que el alcohol no “desvanece” la tensión en que la enferma vive, sino que la aumenta".

"Llega a una dependencia absoluta del alcohol. Pese a que lo aborrece, no sabe, no puede abandonarlo, es como si todo su cuerpo tuviera "hambre" de alcohol. Esta dependencia absoluta, debilita su cuerpo y su mente hasta una anulación completa de su personalidad y de su persona”.

"Los problemas con relación a la enferma alcohólica, llegan a lo inverosímil. En el hogar que hay una mujer alcohólica, se cierne el desastre más grave que pueda imaginarse".

"Comienza por una pérdida afectiva hacia los hijos y esposo. Abandono de todos sus deberes como ama de casa. Abandono de los hijos con todas las consecuencias que esto trae, y la repercusión y daño que lleva consigo el desastre".

“Abandono en sus relaciones conyugales, imposibilitando la convivencia con el esposo”.

"La mujer que tiene un trabajo laboral, viene a tener los mismos problemas que el hombre”.

 "Como mujeres, corremos el riesgo de ser prostituidas y podemos servir de ceboa mas de un desaprensivo

Nuestra economía no se tuerce tanto como la del hombre. La mujer no va al bar. No derrocha con los amigos, La mujer se esconde. Compra el alcohol y lo lleva a casa; !con menos dinero, mas cantidad!. Aunque cuando su enfermedad la acusa y se le retire todo numerario, será una artista para encontrar el medio de llegar al alcohol.

"La rebeldía, las palizas, las agresiones morales, tanto familiares como sociales, hacen de la mujer un caos tal que la mayoría de ellas son expulsadas; abandonadas como “algo" (no como personas) que no tie­ne solución."

"A la mujer, se la hiere y vitupera de tal forma, que el escándalo la perseguirá como un durísimo golpe del que difícilmente saldrá recuperada.

"Una, dos, miles de veces la enferma se propone abandonar la bebida, fracasando por completo. Tratará de beber alguna bebida de menor graduación. Inútil. Caerá de nuevo en picado hacia la autodestrucción. Quizás, estos desesperados esfuerzos, sean los que llevan a un intento por parte de la enferma a la recuperación".

"Esta rebelión del “yo  que quiere dejar de beber esta necesidad de luchar contra la bebida, nos hará engañarnos mas de una vez, pero nos señala con evidencia lo mas profundo de nuestro ser. Tenemos que conseguirlo, queremos lograrlo, y todo nuestro empello girará alrededor de esta necesidad: "DEJAR DE BEBER".

"Nuestra recuperación viene a ser paso difícil si la enferma no sabe, no puede salir de su infierno. Si los familiares, como viene ocurriendo no saben dónde acudir y la sumergen en un mar de acusaciones que vie­ne a empeorar la situación psíquica de la enferma".

       Cuando al fin, conocemos los centros de desintoxicación, y en ellos conocemos la psicoterapia de grupo, comienza un camino y unos pasos que nunca olvidaremos. Se nos comienza a tratar como persona.

        El contacto directo y personal con enfermos alcohólicos, nos va devolviendo humanidad. Nos vamos dando cuenta, a través de nuestras re­flexiones y charlas, que vamos alcanzando una meta: "somos personas". Escuchar a los compañeros todos sus infiernos, sumergirse una misma en el propio, ir comprendiendo a los demás a través de sus palabras, la lucha abierta y declarada por conseguir no solo la abstinencia, sino una sobriedad y estilo que nos marca y define el camino a seguir. Todo es­to viene a ser un sedante para nuestro espíritu, sintiéndonos más cerca de todo lo humano de la vida".

        "Cuando escuchamos al médico hablar del ALCOHOLISMO COMO ENFERMEDAD, nos da aliento, para luchar con todas nuestras fuerzas por conseguir la sobriedad, que día a día, lucharemos por alcanzar”.

        "Como enfermos, hemos expuesto parte de cuanto hemos vivido para conocimiento y estudio de todos. No queremos ni compasión ni lástima. Nuestro deseo es que todos juntos, hombres y mujeres, colaboremos en la difícil tarea de estudio y entendimiento de esta enfermedad que hemos sufrido: EL ALCOHOLISMO."

“Rogamos tanto a las entidades oficiales como particulares, pongan mas atención a esta enfermedad, que de forma alarmante se está impo­niendo, así, como a todos los medios de comunicación, les rogamos, mas abertura para que expongamos con toda claridad el riesgo y peligro que encierra el ALCOHOLISMO. Con ello, cerramos estas páginas nacidas de un grupo de enfermas rehabilitadas de A.P.A.EX”.

 

 

ASí FUE NUESTRA VIDA

 

Mi nombre es VITI, soy estudiante y tengo veintiún años. Mi depen­dencia alcohólica se desarrolló hace unos dos años, creyendo que mi en­fermedad fue originada por una sobreprotección familiar.

Nunca había hecho algo por mi misma y cuando tuve que enfrentarme sola con la sociedad, no sabía hacerlo, si no me animaba antes con una copa.

Inicialmente, yo era una alcohólica intermitente, puesto que sin gran sacrificio, podía estar dos o tres meses sin probar una gota de ALCOHOL, pero en cuanto tenía algún disgusto familiar, se despertaba en mí ­el ALCOHOLISMO y bebía con exceso.

Poco a poco, estos intervalos de tiempo sin beber, se iban acortando, hasta llegar al extremo de no haber día en que con más o menos in­tensidad, no estuviese bebida.

Esto dió lugar a una fuerte tensión nerviosa por parte de todos los componentes de mi familia, en mi, por esconder la botella, en ellos, por encontrarla y romperla. Vivir así era angustioso y un buen día deci­dí que esto debía acabar.

A informaciones pedí el teléfono de alcohólicos. Me dieron el de la­ Asociación de Ex-Alcohólicos Españoles, me puse en comunicación con ellos y me citaron para el día siguiente.

Una vez allí, me hablaron de esta enfermedad y días más tarde, me puse en contacto con una psiquiatra de la Asociación. Y fué así, con la ayuda de la Asociación, quienes me enseñaron el camino, de la psiquia­tra con los medicamentos y su comprensión, así como mi familia, quienes se volcaron en ayudarme, depositando en mi toda su confianza, fué como pude salir de los efectos de ese mortal enemigo y gran veneno de la sociedad que es el ALCOHOL.

Una vez mentalizada de mi enfermedad y haber tomado las precauciones necesarias para combatirla, veo que los resultados han sido y son positivos en todos los aspectos.

Ahora, soy una persona normal, que tiene las mismas preocupacio­nes y satisfacciones que los demás, sin sentirme marginada, e incluso, trato de introducirme cada vez más en la sociedad, siendo una persona más en ella.

 

CARTILLA DEL ALCOHÓLICO

(CONTINUACIÓN - III)

 

       Por último, el alcohol acaba por destruir la mente de los enfermos, los cuales pierden su inteligencia y quedan como idiotas, reducidos a una vida vegetativa.

       Las complicaciones mentales, en realidad, forman un caso particular de las complicaciones corporales, ya que el cerebro es un órgano como otro cualquiera. Nosotros hemos comprobado que las complicaciones mentales corporales suelen darse juntas y se deben a la alcoholización, es decir al efecto del alcohol sobre el organismo.

       Otras complicaciones corporales, que también afectan al cerebro, son las hemorragias, 1os ataques epilépticos, etc. El cerebro es uno de los órganos que más sufren a consecuencia del alcohol.

       Pero el alcohol también ataca el resto del organismo. En el hígado produce primero trastornos biliares y acaba por determinar una cirrosis hepática, enfermedad que, una vez declarada, suele ser gravísima y a menudo mortal. En el estómago produce ana gastritis, que tiene la culpa de que el enfermo alcohólico pierda el apetito por completo. También produce neuritis con dolores, calambres y, a veces hasta parálisis.

Otro órgano muy atacado por el alcohol es el aparato genital. El al­cohol se fija en los testículos y actúa, como todos los tóxicos, produciendo primero una excitación y luego una depresión funcionales. Durante largo tiempo, el alcohólico es un hombre muy excitable sexualmente que hace el coito una o varias veces al día hasta que, de repente por regla general, se vuelve impotente. Esta impotencia suele desaparecer cuando el enfermo deja de beber, pero, si no lo hace, se vuelve definitiva, porque se produce una atrofia de los testículos.

       En general, puede decirse que no hay órgano al que no ataque el al­cohol.

       Las complicaciones sociales dependen no sólo del alcohol ingerido, sino también de la forma de beberlo, de la personalidad anterior del alcohólico y de su situación social. Las más frecuentes son las riñas con la familia y los trastornos en la esfera del trabajo.

       En general la esposa no soporta al marido embriagado, que además ­quiere hacer uso del matrimonio a todas horas. Esto da origen a dispu­tas agrias, a las que se añaden los celos de él y los reproches de ella ­por el poco dinero que entrega para la casa. Es frecuente que el hogar del alcohólico acabe dividido y, a veces, separado totalmente y que el enfermo acabe por granjearse incluso el odio de sus hijos.

       En el trabajo, es corriente que el enfermo falte los lunes, porque está con resaca, y que en el centro donde trabaja le llamen la atención varias veces y terminen por echarle al fin. Otras veces es el propio enfermo el que abandona su puesto de trabajo para evitar la reprimenda de sus jefes. El caso es que, con mucha frecuencia, el alcohólico termina sin trabajo o desempeñando puestos inferiores a su categoría. Pronto asoman la miseria, el hambre y, a veces, los hurtos, la policía y la cár­cel.

       Otra complicación social frecuente es la riña. Hay alcohólicos que se vuelven pendencieros e inmorales y suele también acabar en comisarías, juicios de faltas y cárcel.

       Pero las complicaciones sociales también están muy unidas a las mentales y a las corporales. En realidad, tanto unas como otras no son más que facetas distintas de un mismo problema: el que plantea el hom­bre dominado por el alcohol.

 

¿Se cura el alcoholismo?

 

       Hasta aquí he hablado de lo que es la enfermedad del alcoholismo y de sus inevitables complicaciones. Pero la medicina tiene una finalidad última: curar. Si el alcoholismo es una enfermedad, debe caer en la ju­risdicción del médico. El alcohólico no es un canalla, sino un enfermo, y, por tanto, es al médico al que le toca tratar con él.

       Pero,  ¿se puede curar un alcohólico?

       Si y no.

       Veamos que quiere decir esto.

       Yo siempre pongo a los enfermos un ejemplo: el del miope. Vea­mos el ejemplo del miope.

       Imaginemos a un hombre que ve mal y que, a consecuencia de ello, sufre dolores de cabeza y mareos. Un día va al oculista y éste descubre que lo que tiene es miopía. Le receta unas gafas, el enfermo las empieza a usar y desde entonces ve bien y no vuelve a tener dolores de cabeza ni mareos. Pues bien, este enfermo ¿está curado o no?

       - Hombre, si ve bien y se encuentra bien, sí que está curado - se me puede decir.

      Y efectivamente lo está. Pero hay un detalle que quiero subrayar: que tiene que usar gafas, que, si se las quita, vuelve a encontrarse mal. Luego, en un sentido, ni se ha curado ni se va a curar. Pero si ve bien y se encuentra bien, si se acostumbra a llevar las gafas hasta el punto de que éstas no le molesten en absoluto, ¿qué mas da que esté to­talmente curado?.

       Lo mismo pasa con el alcohólico. El alcohólico se cura porque se repone física y mentalmente, porque se pone fuerte y come bien, porque no le duele nada, porque se lleva bien con su familia y con la sociedad, porque recupera la situación y la estima que había perdido, etc. En una palabra, el alcohólico se cura por completo de las complicaciones de al­coholismo y vuelve a ser un hombre feliz.

       Pero, por otra parte, el que ha cruzado las fronteras invisibles del alcoholismo, el que  -por un camino o por otro-  ha llegado a ser alcohólico, lo será durante toda su vida. En este sentido, el alcoholismo no se cura jamás. El alcohólico, como el miope, tiene que llevar siempre puestas unas gafas: en el caso del alcohólico, tales gafas" consisten en no beber una gota de alcohol.

       De este modo, el alcohólico será un alcohólico que no bebe (como el miope será un miope que ve bien), será un alcohólico que se acostumbrará a no beber y no echar de menos el alcohol (como el miope se acostumbra a llevar gafas y se olvida de que las lleva)

(CONTINUARA)    

 

PROGRESO DE LA INTOXICACIÓN ALCOHÓLICA

 

       Puesto en contacto, por los pequeños vasos sanguíneos, con la sustancia cerebral, el ALCOHOL excita las funciones del cerebro; y esta exaltación, cuyo grado se relaciona con la proporción de ALCOHOL absorbido, se traduce primeramente por una alegre animación, casi siem­pre afectuosa, sucedida muy pronto de inagotable charla, con tendencia marcada a dar vueltas dentro del mismo círculo de ideas. Luego, la alegría deja el sitio a cierto grado de irritabilidad, acompañada de una ter­quedad invencible. Un poco antes de llegar a este punto, el bebedor consciente, ha dejado de beber. No se comporta de igual forma el ALCOHÓLICO. A partir de este momento, la escena varía del todo, ligándose al hablar incoherente, a la agitación extremada, a un verdadero delirio. La persona llega a un completo descontrol de si mismo. No sabe ni lo que dice ni lo que hace; solo le interesa seguir bebiendo. Y sigue hasta que no puede más o se le agota el dinero. Si aún conserva algo de lucidez, tratará de volver a su domicilio, en el que encontrará siempre motivos para seguir la agitación, sea cualquiera la persona que allí se encuentre. Es el momento mas peligroso de un alcohólico que está en ese estado. No es conveniente reprocharle nada, y menos darle consejos. Estos hay que dejarlos para cuando se le pase la intoxicación alcohólica. Claro que todos cuantos hemos pasado por ello, sabemos cuales son las inmediatas reacciones:

¡Verás como no me vuelve a pasar más!

!A mi no me hace falta que me vea ningún medi­co!

¡Yo tengo la suficiente fuerza de voluntad para no probar más la bebida!

       No le hagáis caso e insistir para que le trate un médico especialista el cual lo pondrá en condiciones de que demuestre esa fuerza de voluntad, tantas veces dicha y ninguna cumplida. Si esto se acompaña con unas secciones de terapia en grupo de Ex-Alcohólicos o Alcohólicos Rehabilitados, podrá integrarse en la sociedad con todos los derechos de un ENFERMO ALCOHÓLICO RECUPERADO, llevando, como es consiguiente, la tranquilidad y alegría a su hogar.

_________________

 

       Un pequeño trabajo de nuestro consocio R.G. es trascrito a continuación por estar relacionado con todo lo anterior. Lo titula:

 

EL HOGAR INVADIDO

 

       Habéis visto alguna vez un hogar invadido por el ALCOHOL?. Afortunadamente, quizás no. !Es cosa de espanto!. Niños que no saben lo que pasa, pero que oyen gritar y lloran. Un hombre tambaleante, diciendo palabras incoherentes, y una mujer que llora porque se vé impotente para contener aquel alud de ignominia que se abate sobre su hogar.

       Traten de evitarlo, cooperando con los grupos de alcohólicos rehabi­litados, que luchan por la erradicación de esta plaga alcohólica que se extiende por el mundo.

 

EL ALCOHOL EN EL CUERPO

 

       El ALCOHOL, no se asimila al hombre, como los otros alimentos que sirven para su nutrición, sino que, arrastrado por la sangre sin perder su personalidad, se pone en contacto con todos los órganos del cuerpo, y ejer­ce sobre cada uno de ellos una acción especial, necesitando en general de seis a treinta horas para desaparecer por completo.

       El ALCOHOL, entra como cualquier alimento en las vías digestivas, pero con la diferencia de que, salvo en una reducidísima cantidad, no se digiere, porque no se descompone y altera para contribuir a la formación de la sangre, y permanece en esta, no como materia, sino en clase de cuerpo ex­traño, con las mismas características y propiedades que antes de su absor­ción.

       El ALCOHOL, estimula todos los elementos celulares, especialmente el glandular, nervioso y vascular, y al estimulo sigue el aumento de función, y al aumento de función, mayor consumo de los principios inmediatos de que se valen los órganos para entrar en actividad, y que son distintos en cada uno de ellos y el ALCOHOL no puede facilitárselo.

       De que el ALCOHOL no es un alimento, se ha deducido por la repugnan­cia que a el sienten los animales. Tampoco gusta a los niños. La primera vez que se bebe, por la influencia del ejemplo, por espíritu de imitación, por obediencia a los mayores, por curiosidad, por no ser menos que los otros, por las falsas ideas acerca de sus ventajas o por otra causa cualquiera, se experimenta un sabor desagradable, que solo con la repetición de ac­tos desaparece. Y estas repeticiones son las que involucran la cuestión.

       Para ello, sobre todo la mujer, empieza por tomar bebidas de sabor agradable, las cuales, les van aproximando más y más al ALCOHOL. Si consigue no DEPENDER de él, no sucede nada. Es una bebedora consciente, que bebe una copa o dos en una fiesta o en una reunión familiar, no volviéndose a acordar del ALCOHOL, hasta que haya ocasión para ello. Tampoco les afecta la ingestión moderada de vino en las comidas; son bebedoras nada mas.

       Otro caso muy distinto es aquel, en que la mujer, trata de acostumbrarse a beber licor porque sabe bien y tiene buen gusto. Una cantidad excesiva, le hace aparecer más eufórica, más parlanchina. Con ello, está contenta siempre que bebe; ya no le importa si está dulce o no la bebida, solo le im­porta el ALCOHOL que contiene. Lo utiliza, tanto si está contenta como si está triste. Lo importante es beber y cambiar sus pensamientos. Esta es la hora en que ella ha de saber decir !BASTA!. Si no lo dice o no se lo dicen, está muy próxima a caer en esa fosa negra llamada ALCOHOLISMO, de la cual se sale con muchas dificultades y muchos sacrificios.

       También hemos de hacer referencia a este trabajo, de los adolescentes y niños, dado que a muy temprana edad empiezan a fumar y a beber. El fumar, tiene relativa importancia, si es solo tabaco lo que fuma. Mucha más la tienen las drogas y el ALCOHOL. El tabaco, por mucha propaganda que de él se haga en contra, no produce trastornos que lleven al individuo, al estado de semidemencia a que los conduce la droga o el ALCOHOL. Por ello, es conveniente, tratar de inculcarles los peligros encerrados en los tres productos mencionados, pero haciendo hincapié, en las drogas y el ALCOHOL, más en este último, dado que es una droga no prohibida por la sociedad, a sabiendas que produce dependencia como aquellas.

EL ALCOHOLISMO EN LA MUJER

       En España hay alrededor de tres millones da ALCOHÓLICOS; de ellos, cerca de medio millón son  MUJERES.

(De la prensa en general)

       Leí una tarde en un periódico de la Ciudad Condal la noticia que transcribo a continuación, y que me he atrevido a reproducir, porque revela muy claramente, muchas de las posiciones que adoptamos los alco­hólicos  en nuestra época de bebedores activos. Decía así:

“Su mujer murió después da una paliza.

¡NO QUERÍA MATARLA!

Me avergüenzo y pido perdón al procesado, como persona integrante de esa sociedad que le rodea por no hallarme sentado en el banquillo  junto a él"

Con estas palabras, abrió  la Letrado Carmen Cano Vidal su informe ante la Sala 1ª de lo Criminal en Barcelona. Y añadió a continuación:

Porque, tan culpable es la persona que se ve abocada a efec­tuar inconscientemente un hecho tipificado en nuestro Código Penal como todos aquellos elementos conscientes que, con su conducta, provocan esos mismos hechos.

El procesado lo era nada menos que por parricidio. El día 28 de enero del año pasado mató a palos a  su mujer cuando los dos estaban completamente borrachos.

¡LE PEGUE PORQUE BEBIA!

Le pegué porque estaba borracha, porque no atendía a los hijos y porque estaba muy sucia, alegó Francisco, el procesado. Pero no era mi intención matarla.

Para Francisco N. F., de 41 anos, pegar a su mujer no solo era justo, sino incluso una obligación de buen marido. Anteriormente le había dado palizas; esta última fue solo una más. Si hubiera querido matarla, lo habría hecho directamente. Allí tenía una escopeta de caza.

Los hechos Ocurrieron en el barrio del Carmelo, en una ba­rraca de 25 metros cuadrados. Allí vivían el matrimonio, cuatro hijos de este y una de las abuelas.

Él, trabajador de Aguas de Barcelona, encontraba todos los días borracha a su mujer. Todos los días veía el mismo panorama. Todos los días sufría las consecuencias de medio año de paro forzoso. Y por supuesto, estas mismas consecuencias las sufría Elena, su mujer. Por eso se emborrachaba.

SE ALCOHOLIZARON PARA PRODUCIR MAS SANGRE Y VENDERLA.

Cuando Francisco quedó en paro forzoso, de eso que se llaman coyunturales, no le quedó otro remedio que vender su sangre para comer. Tanto él como Elena se recorrían diariamente todos los centros hospitalarios de Barcelona.

En el Hospital Clínico, acabaron por no aceptarles la sangre porque contenía mucho alcohol, nos informa la letrado. Ellos pensaban que el alcohol facilitaba la abundancia de sangre.

Y con la bebida empezaron las crispaciones y las palizas. La del día 28 de enero de 1976, fué seguida de una ducha en frío a base de tirarle a su mujer unos calderos de agua para lavarla, ya que ella no se lavaba, dice el marido.

Y después de esto durmieron juntos, como siempre que había paliza. Y a la mañana siguiente se fué Francisco al trabajo, también como siempre.

Al mediodía le notificaron que su mujer estaba muerta. Desde entonces él está en la cárcel y el Fiscal ha pedido para el procesado nada menos que 18 años de prisión".

      Aunque es evidente, que algunos podrían pensar que la anterior es una noticia sensacionalista, pienso que, por encima del sensacionalismo que pueda tener o no, en la noticia aparecen muy claros y definidos los rasgos de personalidad alcohólica en ambos individuos.

       Ha sido por todo ello, por lo que he creído que debía ser expuesta, ya que pienso cuántas de esas palizas no habrán terminado bien de mila­gro. ¿Cuántas y cuántas familias no habrán sufrido y están sufriendo dramas parecidos?.

      Otro de los aspectos que me impresionaron de la noticia, son las palabras iniciales de la Letrado. Si, pienso que, en efecto, muchos son los responsables, de que en todas las sociedades del mundo, ocurran casos como el que acabo de leer. Ahora bien, yo me pregunto y me preguntaré durante mucho tiempo, y creo que la mayoría de los que estamos aquí nos hemos hecho las preguntas:

¿Cuando conseguiremos frenar y reducir el número cada año mayor de alcohólicos en nuestro país?.

¿A quién conviene y se puede pedir responsabilidades?

¿Acaso no somos todos los responsables?

 

Eduardo R. García

Elche - Agosto-1977

____________

       Y ahora otro fragmento, este de un artículo publicado en un periódi­co de Madrid del cual no conocemos la fecha, pero si el título y nombre del autor. Está encabezado así:

GASTO DE VINO “PER CAPITA”

SE HA ELEVADO GRACIAS A LAS MUJERES

      ... uno estima desde siempre, que el vino común merece las máxi­mas atenciones, también porque continúa siendo, (como en otro aspecto los toros), nuestra bebida nacional... Si, aunque los refrescantes le suelen ganar la batalla.......

       Por eso a uno, le agrada indeciblemente, apreciar de un tiempo a esta parte, algo que vamos a decir.

       Y es, que si bien es lógico que haya muchas muchísimas mujeres que piden en la barra bebidas más o menos “introducidas”, es el hecho que advertimos que son numerosísimas también, y cada día más, las que piden un vaso de blanco o tinto corriente.

       Casi no hay por que añadir, que esto, no era frecuente. Y cuidado que es antigua nuestra Península en los asuntos de la plantación de viñas y la elaboración y libación del vino.... No sabemos exactamente, cuanto ocurriera en épocas más remotas a partir del conocimiento del vino; pe­ro parece, que jamás tuvo predicamento suficiente, como para que las ­mujeres normales y de sociedad lo solicitaran en un establecimiento de bebidas, en tertulias, en reuniones y en todo eso, que en cada ciclo histórico se estilase para alternar amistosamente las féminas y tener oca­sión de ingerir alguna bebida.

      Y sobre todo, cuando nos encontramos en uno de esos locales, un tanto o un mucho “chic”, que se decía en la belle  époque" en que parece, que solo cabe pedir y consumir comestibles y bebestibles de nombres y composiciones rarísimas, y salta una dama o damita con ese sa­ladísimo y vibrante “! Un vino para mí!", repitiéndolo -el pedirlo y el libarlo- una y otra vez, y cuantas veces le place.  ¡Oh que estupenda y que racial nos sabe esa exclamación, acostumbrados a esperar, “como siempre", que las del ex sexo débil pidan "lo de siempre"!..  Lo de siempre, cualquier cosa menos el humilde, veterano, noble y heroico vino común, vino-vino.

       La cuestión debe servir de ejemplo permanente. El vino se consumirá siempre, no habrá más depreciaciones y crearemos una gran riqueza. Es, por supuesto, la bebida mas sana, barata e inocua, como está llegando al convencimiento de nuestras mujeres. Ellas han comenzado a romper la marcha portando la antorcha. Y lo mismo que, según el refrán, muchos amenes al cielo llevan, muchos vasitos de vino al "litro alcanzan"... Y un litro de vino...

      Como ya el hombre español había derivado en este sentido, ahora con la decidida y maravillosa colaboración de la mujer española -" !un vi­no para mi! "- deberá acercarse más a Francia, Italia, Alemania... en que el gasto vínico 'per cápita' nos tenía tomada una enorme delantera...

       ¿Broma? ... ¿Verás?; !Cualquiera sabe!... Pero si es veras...

_______________

      La Asociación de Ex-alcohólicos Españoles no lucha en contra de tomar o no bebidas alcohólicas, pero si lo hace en contra de la no información de sus fatales consecuencias. Somos conscientes de que para muchos países, -España entre ellos-, el alcohol es una estimable fuente de riqueza. Pero no estaría fuera de lugar, que después de un anuncio publicitario de los que incitan a la bebida, advirtieran, aunque fuera solo un momento, los graves trastornos a que están expuestos quienes abusan de tales productos.

 ______________

La lucha antialcohólica ha de establecerse por una lenta y progresiva sensibilización en mancha de aceite. La creación de una conciencia clara de la nocividad del alcohol-droga, debe orientarse hacia aquellos sectores, que por su profesión y campo de influencia, puedan servir de vector de conceptos desmitificadores (Doctor Bagani Miquel).

 

EL ALCOHOLISMO MATERNO TIENE GRAVES CONSECUENCIAS PARA

LOS HIJOS PUEDE AUMENTAR LOS ABORTOS Y LA MORTALIDAD PERINATAL

 

El periódico ABC, publicó el día 1 de Octubre de 1978 un artículo firmado por el profesor A. Delgado del cual extractamos los párrafos que siguen:

El ALCOHOLISMO, es una ENFERMEDAD de gran trascendencia so­cial en la actualidad. Hasta ahora, se ha considerado el ALCOHOLISMO como una. tragedia”, que afecta, fundamentalmente al ALCOHÓLICO y a su entorno familiar y profesional. Sin embargo, hoy existen multitud de datos, en los que se demuestra que en el caso de una mujer ALCOHÓLI­CA, que queda embarazada, está involucrado un inocente que también puede sufrir las consecuencias: el feto.

Nuestro país ocupa el cuarto lugar en consumo de ALCOHOL en el mundo con una cifra de 116,4 litros por habitante y año. Se calcula que existen en España, unos dos millones de ALCOHÓLICOS de los cuales, aproximadamente, 400.000 son mujeres, dos tercios de las cuales está en la edad de procrear... El conocimiento científico, del efecto nocivo del ALCOHOL en los hijos de madres ALCOHÓLICAS, añade un nuevo y, si cabe, más trágico matiz al problema del ALCOHOLISMO.

       ... Los mecanismos, a través de los cuales el ALCOHOLISMO materno, durante la gestación, influye sobre el feto no están todavía suficientemente aclarados.

       La frecuente hiponutrición que presentan los sujetos ALCOHÓLICOS, no parece ser un factor importante en la afectación del feto. Se sospecha, que el etanol o alguno de sus derivados, tales como acetaldehído, sean los causales. Se sabe, que el etanol atraviesa fácilmente la barrera placentaria, encontrándose en la circulación fetal, al cabo de unos minutos de ser ingerido por la madre, alcanzándose en el feto niveles iguales a los maternos. Se han llegado a describir, recién nacidos, cuyo aliento olía fuertemente a ALCOHOL en el momento de su nacimiento.

Las consecuencias sobre el feto, del ALCOHOLISMO en la mujer embarazada, son múltiples, variables y graves. Los trabajos de múltiples investigadores, entre los que no faltan, importantes aportaciones. de médicos españoles, han permitido establecer, las siguientes anomalías como las más importantes:

       Aumento de abortos y de la mortalidad perinatal.

       Retraso del crecimiento, no solamente del crecimiento intrauterino, sino también del postnatal. Es decir, con las mismas semanas de emba­razo, los recién nacidos de madres ALCOHÓLICAS, tienen un peso y una talla inferiores a los de las madres no ALCOHÓLICAS, y este déficit de crecimiento, en los casos graves (grado III), se mantiene a lo largo de los años.

       Retraso psicomotor: Es ésta, sin duda alguna, la repercusión más grave y trascendente sobre la decadencia. En la actualidad, se considera que el ALCOHOLISMO materno puede ser la primera causa de deficiencia mental de origen conocido y hay estudios que demuestran, que existen más niños deficientes mentales por ALCOHOLISMO sufrido durante su gestación, que por mongolismo. (S. de Down).

       Anomalías craneofaciales: Los hijos de madres ALCOHÓLICAS, pre­sentan unos estigmas faciales muy característicos, lo que hace que el aspecto de su cara sugiera el diagnóstico. Dentro de estas anomalías, las mas valorables son: hipocrecimiento craneal con una cabeza pequeña (mi­crocefalia), pliegues cutáneos, en forma de paréntesis, en el borde interno de los párpados (epicantus), hendiduras palperables pequeñas, labios delgados con boca pequeña, etc.

      Otras malformaciones: Aparte de las señaladas, los hijos de madres ALCOHÓLICAS, pueden presentar malformaciones cardiacas, genitales y­ óseas.

       Hay que tener en cuenta, que entre el 30-50 por 100 de los hijos de madres con ALCOHOLISMO CRONICO, durante el embarazo, presentan estigmas mas o menos graves del síndrome. Dada la distinta intensidad de la afectación fetal, se han establecido tres distintos grados (I, II, III) según la gravedad del cuadro clínico.

       Una de las preguntas, que obviamente surgen al comentar el cuadro que nos ocupa, es a partir de que cantidad de ALCOHOL puede afectar el feto.

       Está claramente establecido, que cuanto mas intenso sea el consumo de ALCOHOL de la embarazada, mayor será el riesgo de afectación fetal. Sin embargo, se sabe que incluso moderadas cantidades de ALCOHOL, al comienzo del embarazo, pueden tener un efecto adverso sobre el embrión y el feto.

       Se ha llegado a concretar que si la ingestión media de ALCOHOL es inferior a 28 gramos/día, el riesgo para el producto de la concepción es bajo; entre 28-60 gramos/día el riesgo es del 10 por ciento, y cuando supera los 60 gramos/día, el riesgo alcanza al 19 por ciento de los descendientes. También se ha podido demostrar, que aunque una mujer pre­sente un grave ALCOHOLISMO CRÓNICO, si no consume ALCOHOL durante el embarazo, la descendencia no corre ningún riesgo.

      De todo esto, se desprende la necesidad, de que el “síndrome ALCOHÓLICO fetal”, debe ser conocido no solo por los pediatras, obstetras, neuropsiquiatras; psicólogos., etc., sino también por el resto de la sociedad.

     Dada la trascendencia del ALCOHOLISMO CRÓMCO materno durante el embarazo y las escasas posibilidades de recuperación de estos niños, ­hay que tener bien informadas a las madres declaradamente ALCOHÓLICAS, e incluso a las que consumen moderadamente ALCOHOL, del ries­go, que esta enfermedad tiene sobre la descendencia, POR LO QUE       HASTA QUE TENGA ÉXITO EL PROGRAMA DE DESINTOSICACIÓN MATERNA, SE DEBERIAN DESACONSEJAR LOS EMBARAZOS PARA EVITAR VICTIMAS INOCENTES.

____________

Comisión Organizadora VIII Congreso

Asociación de Ex-Alcohólicos Españoles

Plaza de San Agustín, 2. - GRANADA

 

Federación de Alcohólicos Rehabilitados de España (F.A.R.E.)

Alonso Heredia, 19. 1º derecha. - MADRID-28

 

LA DROGA NUESTRA DE CADA DIA (1)

       Título con el que la revista SOCIEDAD-FAMILIA, dedicó su nº 44 Correspondiente a los meses de Marzo-Abril de 1978, a la DROGA EN TODAS SUS MANIFESTACIONES. De la separata, (INFORME ESPECIAL, firmado por Ángel del Río López), páginas 23 a 34, dedicadas al ALCO­HOLISMO, extractamos los párrafos que siguen. El autor lo titula:

EL ALCOHÓLICO, UN PARIENTE MAL AVENIDO

       El ALCOHÓLICO no nace, se hace. Lo fabrica la misma sociedad: los medios de comunicación, nos envían constantemente mensajes, en los que beber ALCOHOL nos hace mas felices, mas sociables, mas hombres. En sociedad, estamos casi siempre con una copa en la mano, como sin una bebida ALCOHÓLICA, no pudiésemos hablar de negocios, ni alternar en una conversación amigable. Mas tarde, cuando el individuo ha asimilado todos estos mensajes, y se vuelve un ALCOHÓLICO que DEPENDE de esta droga, tan extendida en España, (somos el quinto país consumidor de ALCOHOL); cuando las consecuencias físicas y psíquicas sean fa­tales, se ve marginado por la sociedad y solo la comprensión y la ayuda de la familia, pueden llevar a la rehabilitación.

       El ALCOHÓLICO es un ENFERMO en un estado delicado. Es una carga que debe aceptar pacientemente la familia.

       Nosotros creemos que el ALCOHÓLICO, es para la familia algo mas que un ENFERMO al que, indudablemente, hay que ofrecer todas esas bondades en el trato que se citaban anteriormente; el ALCOHÓLICO es una persona con un trauma social a cuestas, apartado por la propia so­ciedad, un toxicómano necesitado de rehabilitación terapéutica y humana. Todas estas consecuencias, inciden también en el comportamiento familiar hacia el ALCOHÓLICO.

       El ALCOHOLISMO en la familia, conlleva dos problemas convergen­tes: el humano y el social. Por una parte, las secuelas que puede dejar en determinados miembros de la familia el ALCOHOLISMO como ENFERMEDAD, (embarazos de mujeres ALCOHÓLICAS, padres ALCOHÓLICOS, etc.); por otra, la problemática social que arrastra el ALCOHÓLICO, con una serie de incidencias sociológicas y psicológicas de singular envergadura.

____________

       “EI ALCOHOL es un tóxico como el tabaco o el café, socialmente aceptados en nuestra cultura, que ingeridos en moderadas dosis y con un poco de suerte, puede no causar un perjuicio notable en el individuo; pero cualquiera de nosotros, estaría físicamente mas sano si se abstuviera de ellos”.

       Doctor Fábrega Poveda, Médico Adjunto de la Clínica Psiquiátrica Universitaria.

____________

      “IEL ALCOHOLISMO es una ENFERMEDAD "contagiosa", que cuando penetra en un hogar, si no se erradica a tiempo, puede producir fatales consecuencias, mas psíquicas que físicas”.

      Doctor Canthery, Profesor del New Center de Nueva York.

      La sociedad es la principal culpable de que esa ENFERMEDAD, el ALCOHÓLISMO, se propague a ritmo vertiginoso. Hoy se incita, desde cualquier medio, al ALCOHOL, sin reparar en el perjuicio, que esta propaganda incontrolada puede ocasionar; después, cuando el hombre ha “obedecido” y aceptado esa propaganda y se convierte en ALCOHÓLICO, la misma sociedad que lo ha llevado hasta la trampa, lo reprocha, lo tira como una piltrafa. El ALCOHÓLICO en muchos casos, no cuenta con el apoyo de los suyos, con esa compresión, que solo sus seres mas allegados le pueden brindar y que puede ser definitiva para su rehabilitación.

      Doctor Brenmeyer, Berlin.

 ___________

      Creo que en estas palabras del doctor Brenmeyer, está condensada la trágica realidad del ALCOHOLISMO. La publicidad introduce en los hogares, a través de los más sugestivos medios de propaganda, todo un mundo sugestivo de bebidas ALCOHÓLICAS que a uno, según los “spots” le pueden hacer mas varonil, darle mayor personalidad o ser el obsequio ideal del ama de casa para el marido que llega al hogar descompuesto por una jornada agotadora. La publicidad también se empeña en demostrarnos que beber ALCOHOL es síntoma de jovialidad, y que se que­da muy bien invitando a los amigos con unas copas de una u otra deter­minada marca.

(CONTINUARA)

 ____________

CORREO DE LOS LECTORES

 

       El exceso de originales en el presente número, nos impide dedicar a este espacio la extensión requerida, causa por lo que solo acusamos recibo de las comunicaciones recibidas a:

R.C.S.  - Las Palmas de Gran Canaria

C.O.     - Barcelona

R.M.H. -Tarancón (Cuenca)

J.C.V.  y A.C.L.- Madrid

J.R.J.C.  - Vera de Bidasoa (Navarra)

J.D.U.   - Avila

      A todos, les agradecemos sus felicitaciones y los alientos que nos dan, para que continuemos la lucha emprendida en el conocimiento general y posible erradicación, de esa plaga mundial llamada ALCOHOLISMO.

       A.R.M.H. le hemos contestado por correo, dado la naturaleza de su consulta. En el próximo Boletín, serán publicadas, tanto la consulta como la contestación, por creer esta dirección que es interesante que sean divulgadas.

       Las vivencias enviadas por Antonio y Fernando, serán publicadas en el número próximo.

     Rogamos a todos cuantos nos envían trabajos para su publicación, se adapten a las normas correspondientes a la lucha ANTIALCÓHOLICA y antidroga, (esta sin mucha profundidad, dado nuestro desconocimiento en ello), sin involucramos en cuestiones administrativas o sociales, de las cuales desconocemos sus soluciones.

 

BASTARDÍA DE UNA ENFERMEDAD

 

       El bastardo no tiene culpa de su circunstancia social. Puede haber sido concebido con el amor más limpio con el que lo fueron sus hermanos. Este hecho solamente lo sabrán sus progenitores, quizás, en raras ocasiones, alguien más. Normalmente los progenitores son los perdona­dos u olvidados, pero no así el “fruto de su pecado”. Este camina, consume los años de su vida, a sabiendas de que muchas puertas le serán cerradas y otras habrá de franquear con titánico esfuerzo.

       Sus propios hermanos serán aquellos que más le odien; ellos perdo­narán más fácilmente el móvil o motivo que la consecuencia, cuando, en la realidad, a esa criatura ni hay que odiarla ni desplazaría. El hecho es que nació, acaso si no por la total voluntad del humano, si por la de Dios.

       ¿Acaso hay alguien que desprecie su miembro mutilado y lo ampute para alejarlo de si?.  ¡No! lo cura. Después podrá volver a hacer uso de él para su propia satisfacción y la de los demás. Aquel miembro, una vez curado, es tan útil, yo aseguro que más, que antes de haber estado impedido. Su dureza, aguante y pericia serán superiores y, como resultado, puede ser más útil que aquellos que no tuvieron ninguna lesión.

       En todas las etapas de la vida existen aquellos hechos que llamamos errores. ¿Cuando sabemos o conocemos que algo es error?. ¿Cuando la­mentamos las consecuencias del mismo?. ¿Cuando ponemos en práctica su corrección?. !Solamente cuando nace y crece el error¡, pero, eso si hemos de hacerlo con la mas firme y objetiva conciencia de análisis, no embustera que pueda confundirnos ante los demás.

       Nosotros no nos engañamos nunca. Nuestra conciencia es Nuestro Juez. Por tanto, jamás nos engañaremos, tampoco a los demás.

       ¿Condolernos?  ¿Quejarnos?  ¿Ocultarnos? ... A todos, mis futuros y quizás mis mejores amigos: !No!.

¿Condolernos? !eso es cobardía!

¿Quejarnos? !esto es cobardía!

       ¿Ocultarnos?  ¡también es cobardía!.

       Ármate de valor y humildad. La humildad es valiente; La soberbia, que ampara condolencia, quejas y ocultaciones, seria nuestro mayor mal, nuestro mayor error.

       Debemos, por tanto, estar orgullosos de haber amputado nuestro mal. Aquella amputación no nos mermó para seguir haciendo el bien que necesitan aquellos que hoy están “sanos” o que quizás no lo están.

       ¡Ven a nosotros!. Aquí encontrarás esa mano que, es probable, no hayas encontrado aún. Quizás quieras ocultarte, ya sabes que esto es cobardía, con ello nada, absolutamente nada, conseguirás.

       Tu  eres el “fruto” de un pecado que probablemente ignoras. En la mayoría de los casos, tu solo nunca lo averiguarás. Ven, por tanto, a nosotros. Nuestra puerta siempre abierta está, más aún para la herma­na bastarda de las enfermedades, ¡para el ALCOHOLISMO!.

 

                                                                                                                                               De Vargas

                                                                                                                             Madrid, 24 de Noviembre de 1978

 

PRE-PROGRAMA DEL VIII CONGRESO NACIONAL DE ALCOHÓLICOS

 REHABILITADOS

       El día 5 de Noviembre pasado, domingo, a las 10,30 horas, en los locales de la A.E.E. y bajo los auspicios de la FEDERACIÓN DE ALCOHÓLICOS REHABILITADOS DE ESPAÑA, se celebró la VII Reunión Nacional de preparación y selección de Ponencias para el VIII Congreso que se celebrará en la Ciudad de GRANADA.

     A esta reunión, acudieron representantes de ex-alcohólicos y alcohó­licos rehabilitados de ALCOY, ALMERIA, BARCELONA, BILBAO, ELDA, ELCHE, EL FERROL, LA CORUÑA, LAS PALMAS DE GRAN CANARIA, PALMA DE MALLORCA, VALENCIA, VALLADOLID y por supuesto de GRANADA y de MADRID.

       El Presidente de la Comisión Organizadora, a su vez, de la Asocia­ción de Ex-Alcohólicos Españoles de Granada, D. Manuel Vidal Navas, ­expuso a los reunidos las fechas y condiciones relativas al mencionado Congreso.

      Fechas - Del 2 al 5 de Agosto de 1979.

      Ponencias - Dos.

      Comunicaciones libres -  Las que la Comisión Organizadora seleccio­ne.

Mesas de trabajo -   Una para cada Ponencia (subdividida en tantas como sean precias para que todos los Congresistas            participen en ellas) y una de portavoces de esta mesas, para elaborar las CONCLUSIONES DEFI­NITIVAS.

       Para la selección de Ponencias fueron presentadas siete, de las que fueron votadas las dos, que serán la base de trabajo del Congreso:

1ª.   Presentada por A.R.E.A. de ALMERIA y cuyo título es:

SOCIO-PSICOLOGÍA DEL ALCOHOLISMO EN LA JUVENTUD.

           2a    Presentada por la ASOCIACIÓN DE EX-ALCOHÓLICOS ESPAÑO­LES y cuyo título es:

LA MUJER, EL ALCOHOLISMO Y LA FAMILIA.

       Los títulos y provincias de las restantes Ponencias fueron:

       ELCHE. - Función de las Asociaciones de Ex-Alcohólicos.

       BILBAO. - Información con respecto a la Enfermedad del Alcoholis­mo.

       BARCELONA. - Asociaciones de Alcohólicos Rehabilitados: Funciones y Proyección Social.

       BARCELONA. - Secuelas en el Alcohólico Rehabilitado responsable.

       ELDA. - Estudio comparativo de la bebida: entre la Legión y otros -Cuerpos de la Milicia.

       La inscripción será de 500 pesetas por persona asistente al Congreso.

       El alojamiento y manutención por persona-día ascenderá como máximo a 1500 pesetas.

      Ni que decir tiene, que el Programa completo, se distribuirá a todas las Asociaciones y Grupos de Alcohólicos de todas las provincias, y cuantas personas pudieran estar interesadas en que se les amplíe esta información, pueden dirigirse a las direcciones insertas en la página 20.