ALCOHOLOFILIA

ASOCIACIÓN DE EX-ALCOHÓLICOS ESPAÑOLES

BOLETÍN INFORMATIVO

N.º 1 - 1978

(DE UTILIDAD PÚBLICA)

El día 13 de julio de 1.967, el Ministerio de la Gobernación, a través de su Dirección General de Política Interior aprobaba los Estatutos Sociales de la asociación de Ex-Alcohólicos Españoles, siendo declarada de ámbito nacional.

Este hecho venía a colmar los anhelos de un reducido grupo de enfermos alcohólicos en rehabilitación de un Dispensario antialcohólico de Madrid y que fue consecuencia de una idea de estas personas, que contaron con la colaboración del Médico y Asistentes Sociales del referido Dispensario.

Relatar aquí, aunque sucintamente, los trabajos, desvelos y fatigas de estos pioneros de la lucha contra el alcoholismo, sería interminable.

Enfrentados abiertamente, desde aquel momento, a la Sociedad, la misma Sociedad que los tenía marginados y que en muchos casos, por no decir en todos, les había abocado a la bebida, desamparándoles después, tenían como primer paso que dar, el de hacerse conocer, explicar públicamente su problema, hacer patente la existencia de una enfermedad que no perdona y que para vencerla y superarla es necesario el esfuerzo y comprensión de todos, a todos los niveles, humanos, sociales y laborales. Era necesario empezar a barrer de una vez por todas el “mito” de que el alcohólico es un depravado, un ser inferior, un granuja y hasta un criminal. Demostrar públicamente con su conducta, que el alcohólico o alcohólica, son, una vez superado su problema, hombres y mujeres normales, competentes, trabajadores, extraordinariamente comprensibles, ante el mal ajeno y (por regla general) de una gran sensibilidad. Son capaces de comprender, analizar y enfrentar, no sólo sus problemas, sino los que le plantee en el futuro cualquier otra persona con los mismos problemas alcohólicos que ellos superaron.

Está demostrado, que la convivencia entre alcohólicos, trato y amistad contribuye en gran medida a conseguir la abstinencia y perseverar en ella. Fue en esta idea con la que se formalizaron los Estatutos Sociales de la asociación, tanto es así, que su Artículo 2º dice textualmente:

A) Mantener su estado de abstinencia.

B) Ayudar a todos para que la recuperación sea definitiva.

C) Estar al tanto de todas las cuestiones legales, sociales, prácticas, etc., que puedan ser importantes para lograr esta abstinencia.

 

En ésta fecha, la andadura de la asociación, veterana por derecho propio, por sus méritos, declarada de Utilidad Pública; inductora de todas las Asociaciones de Ex-alcohólicos y alcohólicos rehabilitados existentes hoy día en España, 18 en total y 3 de ellas, Delegaciones propias. Podemos decir, con justa satisfacción, que nuestro esfuerzo e iniciativa, no ha resultado valdío. Ni que decir tiene, que no nos sentaremos en nuestros laureles, ya que la lucha a través de estos diez y pico años, no ha hecho más que comenzar, pero si nos ufanamos de que a través nuestro, pasaron muchos enfermos alcohólicos que vencieron su problema y que son nuestra patente de que la Enfermedad alcohólica es superable.

Hoy, culmina para nosotros, una aspiración largo tiempo deseada. Esa Empresa que nos ha llevado años preparar. La eterna falta de medios económicos y que aún hoy, sigue siendo nuestro problema; el papeleo burocrático y por qué no decirlo: las trabas del poderoso medio del Imperio de la Bebida, que hasta aquí quiso echar su baza: su intromisión nos produjo un retraso de seis meses, cuando ya vislumbrábamos la meta.

Ahora, todo o casi todo, ha sido superado ya: NUESTRO BOLETIN INFORMATIVO ya está en marcha.

Sed bienvenidos a él, todos, alcohólicos, médicos, asistentes sociales, familiares, amigos, en fin, la colaboración libre y general de quienes puedan y quieran aportar sus conocimientos y experiencias a la realización de éste Boletín. Nuestra redacción aceptará cuantos trabajos se nos presenten. Estará abierto a cuantos, en beneficio del enfermo, de la enfermedad Alcohólica y en general para todo aquello que reporte una mayor difusión sobre la prevención del Alcoholismo.

Ni que decir tiene, que igualmente serán recibidas las críticas, ya que ellas nos ayudarán a reconocer y rectificar nuestros fallos y por tanto a su corrección, ya que como humanos e inexpertos nunca podremos declararnos infalibles.

Nuestro deseo no es hacer este prólogo inacabable, por el contrario, quisiéramos no habernos excedido. Hemos intentado hacer una breve exposición de nuestros principios y las reglas más elementales de nuestro funcionamiento.

Una vez más, como alcohólicos, desde éstas páginas, nuestro agradecimiento a cuantos nos dieron su apoyo y comprensión, a nuestros socios protectores, a todos los compañeros alcohólicos que nos precedieron y que, en algunos casos, no verán esta publicación, a éstos, nuestro recuerdo inolvidable; a los médicos y asistentes sociales, a las Autoridades que de una forma u otra colaboraron en esta Empresa y como nó, de aquí en adelante, a todos cuantos nos conceden su aliento y concurso.

 

Rafael - Luis Osete Mula

VOLUNTAD Y CURACION

 

HABLA NUESTRO ASESOR VOCAL-MEDICO

 

¿QUÉ SE HACE?

Cuando Vd. Abandona un lugar público porque en él se encuentra un individuo en estado de embriaguez, insultante, soez, provocador o lloroso, pueril, invasor de su intimidad. ¿Qué se hace con él?

Si Vd. Lee en la prensa que cierto gravísimo accidente de circulación, en el que murieron varias personas, se debió a que el conductor iba “bebido”, piensa acaso ¿qué no se hizo?.

Y si en una ciudad española encuentra Vd., a las 10 de la noche, y en el recorrido de un kilómetro (experiencia personal) a tres personas, una de ellas un muchacho de no más de 16 años en “plena borrachera”, tal vez se pregunte ¿qué se podrá hacer?.

Por último, ¿qué nos sugiere que el Presidente de Francia, en la inauguración del Congreso Anual de Sanidad de su país, defina al alcoholismo como la “plaga nacional” y anuncie un programa de lucha contra ésta que abarcará 10 años de 1.978 a 1.988?.

Si he abierto esta página médica con un estilo alarmista, podría añadir: lo siento, señores, no estaba en mi intención, etc. Etc., y así nos sentiríamos todos más aliviados; sin embargo, la problemática del alcoholismo en España no permite ignorar lo evidente, es decir, la existencia de más de tres millones de alcohólicos en nuestro país , hombres y mujeres marginados, mal atendidos o desatendidos por completo, y la falta de un planteamiento coherente nacional para evitar esta plaga, también nuestra.

¿Qué se hace?, sanitariamente muy poco. Si el escándalo público se produce o la familia lo denuncia o su estado físico así lo aconseja, el alcohólicos es llevado a un hospital, generalmente psiquiátrico, para un tratamiento (y ya esto es positivo, hoy en día,  pues no se ingresa en un hospital a un delincuente, a un sinvergüenza, o a un vicioso, sino a un enfermo, lo que demuestra que el conocimiento de “la enfermedad alcohólica” va siendo aceptada por nuestra sociedad).

Ya en el Centro, a este enfermo se le trata con sueros, inyecciones o comprimidos, se le mantiene abstemio, la sociedad descasa, el paciente también, y un buen día, recuperado físicamente, lleno de promesas y buenas intenciones, se le dá el alta y vuelve al mismo ambiente que le vió partir. Y ante las frustraciones, fracasos u opresiones de siempre, que no se han modificado durante su ausencia, busca la “defensa” engañosamente amiga, destructiva pero salvadora, en apariencia, de la bebida alcohólica. Y de nuevo se inicia el ciclo.

En el alcoholismo está “casi todo” por hacer, ya que la relación interpersonal, de tanta importancia en esta enfermedad, no se utiliza apenas. Los grupos de terapia de familias, campañas de divulgación, información exhaustiva al personal sanitario, labor de asistencia social, realmente eficaz, estímulo a las empresas para colaborar en la lucha contra el alcoholismo, etc., se abren en abanico como posibilidades terapéuticas, complementarias entre sí y que no han sido puestos en marcha, salvo en algunos puntos de nuestra geografía, de forma esporádica y enfrentándose a tremendas dificultades.

Por esto, toda la ayuda que podemos ofrecer hoy por hoy a las Asociaciones de ex-alcohólicos, únicos grupos que junto con A.A. Fomentan el contacto entre enfermos alcohólicos, me parece que es de “ley moral” ofrecerla, simple y llanamente, porque estas Asociaciones están intentando lo que sería obligación de todos realizar. Dejar que ellas sean las que “hagan”, con escasez de medios y sacrificios personales, lo que los demás tenemos obligación de hacer y sobre todo, desconocer su esfuerza y no ofrecer nuestra colaboración, me parece o fruto de la ignorancia o de la desidia, justificaciones cuya invalidez son bien patentes, si queremos realizar algo constructivo para evitar que haya mayor número de alcohólicos; y que los que ya lo sean puedan fácilmente salir de su enfermedad, es una tares que nos compromete a todos, no podemos olvidarlo.

 

Mª. Isabel Pérez Montes

PSQUIATRA

LUCHA ANTI-ALCOHOLICA

En Elche a 28 de Agosto de 1.977 y dentro del marco del VI Congreso de Alcohólicos Rehabilitados; organizado por la Asociación APAEZ-ELCHE, bajo los auspicios de la federación de Alcohólicos Rehabilitados de España, reunidos en comisión de trabajo formado PR presidentes de asociaciones, médicos y enfermos alcohólicos, desean y creen una obligación, informar a la opinión pública:

Que debido a los costes, tanto económicos como sociales que la enfermedad del alcoholismo ocasiona al Estado Español; a la falta de mentalización de la sociedad, a que el alcoholismo es una enfermedad y que como tal está reconocida por la Organización Mundial de la Salud, son elevadas las siguientes conclusiones como exigencia mínima a nivel de manifiesto para poder dar inicio a la prevención de la enfermedad alcohólica:

A) Que se cumplan al menos las actuaciones a “corto plazo” comprendidas en la “Memoria sobre Alcoholismo y Drogas”, elaboradas por la comisión Interministerial creada en 1.974, cuyo resúmen se publicó en 1.975 y que se concretan como mínimo en:

1.- Elaboración de un programa de educación sanitaria en centros de E.G.B. Y B.U.P. Para padres y alumnos.

2.- Programa de formación de personal en la Escuela Nacional de Sanidad y en la Administración Hospitalaria.

3.- Acciones para lograr la incorporación de conocimientos alcohólicos en los estudios de: médico, farmacéutico, psicólogo y asistente social.

4.- Revisión de las normas vigentes sobre ingreso obligatorio en hospitales psiquiátricos de alcohólicos y drogadictos. Estudio de una norma para posibilitar el tratamiento ambulatorio de los mismos, con carácter obligatorio.

5.- Regulación del régimen de expedición de bebidas a menores.

6.- Prohibición de venta de bebidas alcohólicas en centros educativos no superiores y centros de trabajo.

7.- Promulgación de normas reguladoras de la publicidad alcohólica.

8.- Estudio de fórmulas de auxilio a Asociaciones de enfermos alcohólicos.

9.- Perfeccionamiento de las estadísticas sanitarias sobre alcoholismo y drogas.

B) - Como mínimo, exigir por el presente el cumplimiento de las siguientes conclusiones obtenidas como resumen de las ponencias presentadas.

1.- Como consecuencia de la declaración de la Organización Mundial de la Salud, que considera el alcoholismo como ENFERMEDAD, exigir que el Gobierno, a través del Organismo procedente, ordene la inclusión del enfermo alcohólico, en igualdad de derechos con otras enfermedades, en la Seguridad Social.

2.- Prohibición total de anuncios de bebidas alcohólicas en los medios de difusión de Radio y T.V.E.

3.Creación de un impuesto directo sobre todos los productos de bebidas alcohólicas, cuya recaudación fuese destinada para combatir el alcoholismo.

4.- Aplicación obligatorio del artículo 584 del Código Penal que castiga a “Quienes sean responsables de la embriaguez de un menor de 16 años por descuido o por suministrarle bebida”.

5.- Obligatoriedad de un mínimo de programas divulgativos, en todos los órganos de difusión.

6.Prohibición de venta de bebidas alcohólicas en escuelas, hospitales, empresas, espectáculos públicos, y en todos aquellos lugares donde se producen aglomeraciones suficientes de público que podrían llegar a originar escándalos.

7.- Cumplimiento de la Norma vigente de la jefatura de Tráfico, en cuanto al uso del alcoholometro.

8.- Potenciación y creación de Centros de Rehabilitación en todas las provincias del Estado Español.

9.- Creación de una comisión permanente para la lucha del alcoholismo, formada por médicos, miembros de la Federación y representantes de los ciudadanos, que informen del estado en que se encuentra el País con referencia a la enfermedad del alcoholismo.

 

LA INVESTIGACION DEL ALCOHOLISMO

 

Los datos que a continuación se reflejan, fueron divulgados por el Doctor D. Luis Alfonso García Lomas Picó, en unas charlas que dió el pasado mes de Mayo.

Para partir de una familia de retas alcohólicas, hubo de efectuarse el intento hasta llegar al 10º de ellos. Pues los intentos precedentes fracasaron; la camada de ratas alcohólicas, fallecían inmediatamente a su nacimiento, si este se llegaba a producir. Esto era debido, que al haber conseguido unos padres crónicos, la madre no daba leche, con la manifiesta imposibilidad de amamantar a las crías. Se intentó igualmente interrumpir la dosis de alcohol a la madre, durante el período de lactancia, consiguiendo que si diese leche, pero negándose a ingerir alimento alguno ni bebida, con lo que se autodestruía la propia madre.

En el intento 10º citado la dosificación de alcohol lograda, fué de una solución de agua-coñac al 50%, con lo que se obtuvo una bebida idónea, permitiendo la creación de una familia de retas crónicas, con posibilidades suficientes para la reproducción.

A partir de esa "primera familia", las investigaciones que se informa, resumían las experiencias de hasta TREINTA GENERACIONES SUCESIVAS.

También, los análisis y experiencias de dichos animales en su estado alcohólico, así como la comparación de estos, con elementos de igual generación y edad, pero no alcohólicos se había elevado a la cifra de UN MILLON QUINIENTAS MIL  confrontaciones, lo que permite una fiabilidad casi absoluta a las conclusiones de dichos estudios.

En las comparaciones referidas, no se había observado en ningún caso Cirrosis Hepática, si bien aparecían numerosas malformaciones y anormalidades en el hígado de los elementos alcohólicos. El hecho, de que no enfermasen de cirrosis, se debe, a que dicha enfermedad se produce como consecuencia de la mezcla Alcohol-Proteína, y las retas experimentadas en ninguno de los casos ingerían las indicadas proteínas.

Otra determinología observada en la comparación entre alcohólicas y no, se refería a su peso y volumen, pués mientras que la reta alcohólica, de mucho mayor volumen, no llegaba a pesar ni los dos tercios que la no alcohólica, mientras que para una rata normal, su peso puede llegar a 900/800 gramos, las alcohólicas, en su mayor número, oscilaban dentro de los 300 gramos incluso menos.

La prolongación de la vida, quedaba reducida al 50% aproximadamente para los animales, cuya ingestión habitual era la mezcla alcohólica.

Los reflejos, instinto de supervivencia eran nulos o se minimizaban de entre los elementos alcohólicos. Esta conclusión, se obtuvo sumergiendo un innumerable número de retas dentro de un recipiente de agua, y a una profundidad de unos 20 centímetros, observando, que la rata normal, se esforzaba por salir a flote, consiguiéndolo en casi la totalidad de los intentos, mientras que la alcohólica, si no sentía proximidad de la mano que la había sumergido, no efectuaba movimiento alguno, y perecía ahogada.

Las observaciones sobre el esqueleto de numerosos elementos tanto de una como de otra familia, -ambas de igual generación y edad- dieron como conclusión, que la disminución en el crecimiento de las ratas alcohólicas era ostensible, llegando en algunos casos, a quedar reducido en 3 centímetros menos, para la alcohólica los huesos fémur y cubito.

Este retraso en el crecimiento, obedece realmente a la necesidad de orinar continuamente, por cuya causa es eliminado gran parte del calcio y fósforo que contienen los alimentos, sin haber dado lugar a la asimilación de los mismos por el organismo.

Numerosísimos fueron los tumores grasos observados en distintas partes del cuerpo, que obedecen, a la pérdida de una norma fija en su metabolismo, en la fijación de las grasas, las cuales circulan libremente por el cuerpo, arrastradas por la corriente sanguínea, depositándose en aquella parte del cuerpo, en donde por azahar ha parado la primera molécula grasa.

En cuanto a la reproducción, las comparaciones dieron como resultado los siguientes grupos:

 

Hembra

normal

+

 

Macho

alcohólico

=50% de partos sobre embarazos

Hembra

alcohólica

+

 

Macho

normal

=65% de partos sobre embarazos

Hembra

alcohólica

+

 

Macho

alcohólico

=20% de partos sobre embarazos

Hembra

normal

+

 

Macho

normal

=100% de partos sobre embarazos

 

La convivencia entre ratas alcohólicas y no alcohólicas, dio como resultado, la exterminación de las no alcohólicas, y por consiguiente una verdadera masacre.

El aspecto de la infinidad de elementos alcohólicos, ofrecía una sensación de mirada extraviada, con posición casi continua de las patas delanteras en posición de palanca, tratando de sostener la cabeza, y aposentada sobre sus cuartos traseros sirviéndose de la cola como si de una tercera pata se tratase.

La agresividad llegaba a extremos, que las madres, al producirse el parto si no le eran retiradas las crías, las devoraban en una gran proporción.

También como dato anecdótico, se observó una mayor tendencia a la ingestión en los machos que en las hembras, lo que desveló el hecho, de que en la bodegas se dieran mayor el caso de matar machos, sin haberse llegado a comprender las causas.

Herencia.-

Una vez concluido el parto, se pudieron realizar las siguientes experiencias.

a)      Las crías que se les iniciaba la dosificación de la solución agua-coñac mezclada con la leche, crecía y se desarrollaban alcohólicas.

b)      Las crías que eran retiradas de la madre y se les iniciaba una lactancia sana, se desarrollaban normalmente.

En el primero de los casos, una vez iniciado en el alcoholismo el miembro de la familia, si se producía la retirada de la mezcla agua-alcohol, sustituyéndola por agua solamente, se negaban a beber autodestruyéndose por inanición.

 

LOS ALCOHOLICOS REHABILITADOS LIBRAN UNA DURA BATALLA

“CONTRA LA PUBLICIDAD DE BEBIDAS”

“No podemos ni queremos beber. El alcohol es para nosotros un tema tabú, algo nulo. No existe”. Esta es la profesión de fé de un grupo de personas pertenecientes a la Asociación de Ex–Alcohólicos de España. Han optado por olvidar esa droga autorizada que es el alcohol para no regresar al infierno particular en que vivían hace un año o dos, quizá un mes. “Lo que pedimos es algo que ya en 1959 ordenó la Organización Mundial de la Salud: el control del alcoholismo cada vez más extendido”. En nuestro país constituye la tercera causa de muerte, después de las enfermedades cardiovasculares y el cáncer, España ocupa el tercer lugar de los máximos consumidores de vino, seguida de Francia e Italia. “Es necesario que la gente sepa que te aficionas al alcohol sin darte cuenta. Hay montones de oportunidades a lo largo del día para beber, y no hablemos cuando hay una fiesta o reunión social por medio”.

Es cierto. Antes, cuando dos amigos quedaban en verse, se decía aquello de “tomaremos un café juntos”. Ahora, eso del café ya no se estila: si se queda es “a tomar unas copas”. En el fondo, nos movemos en un mundo de agresividad donde el alcohol es una forma de estímulo, de empujón para hacer frente a los problemas. Es la misma sociedad de consumo la que establece unas pautas que todos han de cumplir. La imagen de hombre cosmopolita, audaz e inteligente ve en ocasiones muy unido a cualquier tipo de bebida alcohólica que dará un aire de distinción, de exquisitez, de un estilo especial que a todos nos gustaría poseer. Los convencionalismos obligan demasiado. El negocio de los bares y clubs, de las bebidas en general, reporta cuantiosos beneficios. La idea de España como país de “sol, vino y mujeres” ha sido explotado concienzudamente vacaciones y precios módicos al componente erótico. Desde aquella publicidad del “Veterano tiene eso” hasta “X liga bien con vodka, naranja…, con las rubias, con las morenas…”, el repertorio ha sido de lo más amplio. Los reclamos adoptan distintas formas, siempre partiendo de la idea original de una mujer bella inseparablemente unida al consumidor de una bebida determinada. Era una forma de oferta condicionada que surtía efecto en un país de fogosos catadores. No todo el mundo tenía la suficiente preparación como para seleccionar los mensajes audiovisuales.

 

A CONTROLAR

Este es uno de los temas básicos de los ex–alcohólicos: la necesidad de un control de la propaganda de alcohol en los medios de difusión. “Nosotros no nos oponemos a nada porque sabemos que la prohibición no es más que una provocación. Queremos que se informe de los peligros del alcohol, que se sepa lo que puede pasar si se bebe demasiado. Lo lógico sería que la cuantía de incitación al alcohol en los medios de comunicación fuese igual a los espacios dedicados a advertir sobre los riesgos de beber. Ha habido algunas campañas, pero no han tenido demasiada difusión. De cualquier forma, lo que vemos ridículo es que la única limitación a la hora de emitir un “spot” publicitario sea indicar el número de grados de la bebida en cuestión”.

Según cálculos aproximados, a lo largo del año hay en la televisión un total de 4.000 incitaciones a la bebida, que suponen para las arcas televisivas una fuente de ingresos interesante. Desde allí se nos muestra lo esencial de la bebida en un ambiente selecto y lo felices que son las personas con un vaso en la mano. Yo creo que, salvo el monstruo comegalletas, que bebe Mirinda, y los hombres de Harrelson, que siempre están de servicio, la mayoría de los programas televisivos proporcionan de alguna manera el alcohol.

Es este país del “Soberano es cosa de hombres”, la primera borrachera era una forma de entrar en el mundo de los adultos.

Legalmente, la venta de alcohol está prohibida a los menores de 14 años, pero……

La Seguridad Social se desentiende de los alcohólicos.

Con relación a cuestiones legales, hay también algo que subrayar. Según la ley de Peligrosidad Social, esa especie de cajón de satre del ordenamiento jurídico español, se puede retener por tiempo indefinido a todo aquel que haya sido encontrado ebrio. De igual modo, se puede despedir a un trabajador si éste da pruebas de alcoholización. Sin embargo, la Seguridad Social se desentiende del alcohólico, considerando quizá otras enfermedades como “más serias o urgentes”. Ya en el mes de septiembre de 1975 se elevó un escrito al entonces presidente del gobierno, Carlos Arias, en que se denunciaban estas irregularidades y se enumeraban varias reivindicaciones, aún no satisfechas. No hubo respuesta al llamamiento alcohólico…, quizá era demasiado en aquellos tiempos.

 

UN CONGRESO

 

Pero no existe el desánimo para los recuperados del alcohol. El pasado mes de agosto se celebró en Elche el VI Congreso de alcohólicos Rehabilitados. La ponencia de la representación de Madrid contempla los siguientes puntos:

-      Tratamiento del alcohólico en la Seguridad Social, con unidades de hospitalización específicas, separadas de los enfermos mentales. “No somos locos ni viciosos. Somos enfermos”

-        Prevención del alcoholismo a través de los medios de comunicación social, incluyendo la ordenación de la propaganda y una pedagogía de la bebida. “Hay que enseñar a beber sin que dañe el organismo.

-        Impartir a médicos, auxiliares técnicos sanitarios, asistentes sociales, y miembros de la Policía cursillos sobre alcoholismo.

“Pedimos –concluyen los ex –alcohólicos madrileños- protección y ayuda e instituciones estatales para la creación de nuevos grupos de recuperación alcohólica.” En esta nueva etapa de nuestra historia será necesaria una especial atención a esta casi décima parte de la población española. “En las elecciones generales sólo e PSC y el PSUC nos tuvieron en cuenta. Ahora, con unas Cortes constituyentes, creemos necesario insistir en que, en números redondos, hay en España tres millones de alcohólicos. Se dice pronto. Esas personas no son productivas, son una mano de obra inutilizada que podría cooperar a superar la crisis económica que nos afecta. NO podemos prescindir, hoy por hoy, de unos enfermos que pueden recuperarse en un número más elevado del que muchos piensas.”

 

La terapia de grupo, única medida de rehabilitación

EN ESPAÑA EXISTEN TRES MILLONES DE ALCOHOLICOS

Quinientos alcohólicos rehabilitados se han reunido en Elche (Alicante) en el VI de los congresos por ellos celebrados hasta ahora para tratar de los problemas que plantea el alcoholismo. Entre las ponencias figuran dos elaboradas por Alcohólicos Anónimos (AA) de Barcelona en colaboración con otros grupos: Aspectos médicos del alcoholismo y Sociología del alcoholismo resumen parte del trabajo realizado por esta Asociación, la más extendida en el mundo, para combatir desde un punto de vista extracientífico los males del alcohol. Dos miembros exponen a Lola Galán sus opiniones sobre la enfermedad, que según las estadísticas ocupará el tercer lugar entre las causas de mortandad para 1980.

Tres millones de alcohólicos oficiales, y muchos más a título privado, desconocidos. Un tercer puesto en la clasificación mundial de alcoholismo para un país que ha representado la reserva espiritual de Europa durante muchos años. Donde las drogas menores, tipo marihuana o hachis se abren paso a ritmo acelerado levantando oleadas de indignación y miedo, olvidando tal vez que estamos en un país de alcohólicos.

“España es en esto como cualquier otro país, porque no hay que olvidar que el alcoholismo es una enfermedad. La sociedad nada tiene que ver en el hecho de que yo, Paco, me convirtiera en un alcohólico. Su único pecado ha sido no saber que yo era un enfermo.”

De Ohio a España, Alcohólicos Anónimos cuenta aproximadamente con 29.352 grupos en el mundo entero. En nuestro país las cifras se reducen modestamente “somos unos 1.200 sin recibir apoyo de ninguna clase y teniendo que afrontar bastantes gastos. Nos basamos en la voluntad real de dejar de beber y nuestro único sistema, que se desarrolla en doce puntos, es la terapia de grupo, intercambiar experiencias unos con otros y comprendernos, porque ya se sabe que a un alcohólico sólo le entiende otro alcohólico.”

Alcohólicos Anónimos asegura haber conseguido esta rehabilitación en más de medio millón de enfermos repartidos por 92 países. “Como España no es Estados Unidos, aquí las cifras son otras. Nos es imposible atender los problemas de los enfermos que se encuentran en prisión, y yo le aseguro que entre los delincuentes hay un elevadísimo número de alcohólicos. Tampoco las clínicas privada no permiten la asistencia a enfermos de este tipo, sin embargo colaboramos aquí en Madrid con los médicos en la Ciudad Sanitaria Francisco Franco y con el Hospital Clínico.”

Ningún signo exterior de rebeldía en A.A. A lo sumo una crítica a la Seguridad Social “que no nos reconoce como enfermos”. Pero ni la extracción social, ni la injusticia, ni las dificultades de una vida que no se ofrece tan dura para todos, superan el leve calificativo de motivos para estos hombres: “Motivos hay millones, mi historia concreta me ofrece muchos. Un día descubrí que era más simpático, más ágil, más listo y eficaz en mi trabajo de vendedor y empecé a beber. Después me encontré en un callejón sin salida hasta que dí con AA y ví que otros hombres alcohólicos como yo, eran capaces de no beber.”

Beber, además de un hábito nacional, puede convertirse en una obsesión, un perfecto refugio para los que se enfrentan con demasiados problemas de lo que su carácter puede afrontar.

Mujeres Alcohólicas

Según las dudosas estadísticas, la mujer estaría más resguardada del alcoholismo. Una mujer por cada tres hombres es alcohólica, aunque se ha registrado un cierto aumento en los últimos años. Los jóvenes se aficionan cada vez más a las bebidas, que simultanean con el uso de drogas, pero en general es mucho más fácil y accesible el alcohol. “La publicidad es culpable en este sentido, porque incita de una manera deshonesta a los jóvenes. El alcohol es demasiado peligroso para que no se hagan campañas de prevención entre la juventud, se puede empezar bebiendo por snobismo y terminar siendo un alcohólico.

Ocho mil muertes al año. Veinte mil jornadas laborales perdidas son buen motivo para buscar la reinserción de estos hombres. “Es verdad que mujeres vienen menos, pasan en un número muy inferior por los centros de desintoxicación, pero yo no creo que haya menos alcohólicas, las mujeres beben muchas veces a escondidas.”

El precio de las bebidas alcohólicas es efectivamente bajo en España con relación a otros países la accesibilidad es enorme, incluso para los menores de edad y, socialmente, beber esta bien visto porque forma parte de los mecanismos de comunicación con los demás, “pero para muchas personas es imposible volverse atrás, la bebida se convierte en una obsesión, su dependencia de ella les lleva en muchos casos a la delincuencia y acaba por destruir su veda”.

La cifra de alcohólicos que se integra en una asociación como AA o la Asociación de Ex –alcohólicos, creada en 1967 y ampliamente representada en Elche, es todavía muy baja. “Existe una evidente resistencia a reconocerse como alcohólico, a verse en el papel de enfermo necesitado de ayuda. Y si es difícil convencer al enfermo, a las familias es muchas veces imposible.”

COMENTARIOS Y AUTOCRITICAS

Deportes - Box

1º. Round  -siempre se producen golpes de tanteo, y los aficionados tienen base para determinar la superioridad de uno de los contrincantes.

2º. Round   -El de inferior condición, recibe un directo al mentón, se tambalea, vuelve a recibir una serie de “un – dos” y dá con rodilla en tierra. Su pundonor le hace que se rehaga y se pone en pié, el gong le salva en esta ocasión.

2º. Round    -nuestro boxeador se lanza al centro del cuadrilátero, es manifiesta su situación de tocado, pero su amor propio y su dignidad profesional no le permiten abandonar, nuevamente es batido en cantidad.

4º. Round     -Nuestro símil está recibiendo una soberana paliza, debería abandonar, pero no es consciente de lo que está haciendo, ni tiene posibilidades de superar su resistencia, peligra su vida pues un golpe en estas condiciones podría ser mortal o dejarle tarado para toda su vida, no cabe duda de que su entrenador no es competente, debería arrojar la toalla en señal de abandono, pero su afán de llegar hasta el final puede traer graves consecuencias.

 

ALTERNE SOCIAL - ALCOHOLISMO

1º. Periodo -Alterna, bebe y convive con personas que hacen lo mismo, lo pasan bien, se divierten y hasta les agrada la bebida.

2º. Periodo  -Siente molestias, y no ve que son debidas a la bebida, se achacan a cualquier complicación de su círculo ambiental.

3º. Periodo -Piensa tomar sólo unas copas y marcharse, -pero ignora que ha caído en el alcoholismo –ES UN ENFERMO y no puede hacer ese alto en el momento que deseaba.

4º. Periodo  -Ha perdido el control y mesura de la bebida, pues ya no es él, se trata de “EL OTRO EL”, en la situación a que ha llegado, no dejará de beber, seguirá haciéndolo. Son vanos los intentos de que deje de beber, no accederá a que nadie le dé sugerencias, en la creencia de que todos van contra él.

Podrá llegar el caso de que le recojan de la calle y le lleven a una casa de socorro; de que se quede sin empleo o que los desajustes familiares lleguen a casos extremos. Necesita un buen entrenador. Hay entrenadores mil, dispuestos a serlo suyo, otro enfermo alcohólico rehabilitado, o un médico especializado en la enfermedad alcohólica. Necesita un trato y comprensión lógica de cualquier enfermo, pues enfermo es. También puede necesitar el tratamiento adecuado, si su deterioro físico ha sido afectado; el moral con toda seguridad.

El entrenador médico o entrenador Alcohólico Rehabilitado, deben mentalizarle, como primicia, de que es un enfermo, que debe asistir y aceptar los consejos y experiencias de los grupos de terapia de los ya rehabilitados; debe consagrarse a la abstinencia por medio de los grupos de psicoterapia, con ello, conseguirá que su primer “YO” levante el brazo en señal de abandono y arroje la toalla –ALCOHOL- de su vida.

Si no consiguiese obtener esta seña, siempre deberá recurrir a los centros de rehabilitación hospitalaria para enfermos Alcohólicos, antes de que peligre su vida con la enfermedad contraída, y que podrían llevarle ala Demencia alcohólica, cirrosis etílica, pérdida de visión, y desde luego a una muerte segura.

 

 

CARTILLA EL ALCOHOLICO

Dr. D. Rafael Llopis Paret

 

El alcoholismo es una enfermedad

Es muy frecuente que los alcohólicos que vienen a la consulta nieguen serlo. A veces, su familia está destrozada, han perdido el trabajo, presentan mil trastornos (náuseas, temblores, falta de apetito, etc.) por culpa del alcohol y, a pesar de todo niegan ser alcohólicos.
      ¿Por qué no aceptan la palabra alcohólico? ¿Qué pasa con esta palabra?
      En primer lugar, pasa que tiene una gran carga emocional. La palabra alcohólico es casi un insulto. Y a nadie le gusta que le insulten. ¡Demasiado sabe el alcohólico que lo que a él le pasa es que bebe en demasía! Pero si encima viene alguien y le suelta la palabreja en cuestión, el alcohólico reacciona generalmente de mala manera. Y es que el alcohólico se siente culpable por serlo y, al decirle que lo es, lo que hacemos es hurgar en su herida, hacerle daño. Y, claro, él reacciona con una violencia proporcional a su dolor.
       Pero, sin embargo, hay que decírselo, porque es menester llamar a las cosas por su nombre. Al alcohólico hay que decirle que lo es. Pero, al mismo tiempo, hay que hacerle ver que él no tiene la culpa de serlo y que no debe sentir vergüenza alguna.
      ¿Por qué?
      Pues porque el alcoholismo no es una cuestión moral. El alcohólico no es un canalla ni un mal hombre. El alcohólico es un enfermo. El alcoholismo es una enfermedad.
      Se me dirá que el alcohólico no trabaja, que pega a su mujer, que se vuelve brutal y egoísta, que se destroza a sí mismo y a los suyos, y que quien hace eso es porque es un sinvergüenza. Pero las cosas no son tan sencillas. Todo eso que hace el alcohólico (y más) no lo hace él libremente. Todo eso es consecuencia del alcoholismo. Muchas personas que padecen otras enfermedades también se vuelven brutales y dejan de trabajar y destrozan su vida. Pero comprendemos que son enfermos y que no actúan libremente. ¿Acaso diríamos que un tuberculoso es un sinvergüenza? A ver qué les parecen estas frases, puestas en la boca de la esposa de un tuberculoso:
      -Mire usted, doctor, esto ya no hay quien lo aguante. Ya ni trabaja, se pasa el día en la cama, estamos en la miseria. En cuanto lo dejo solo, se me pone a escupir sangre el muy sinvergüenza. ¡Y a pesar de que sabe que me hace sufrir, no para de toser!
      Le parecen absurdas, ¿verdad? Está clarísimo que el tuberculoso es un enfermo y no tiene la culpa de toser. ¡Qué más quisiera él! ¡Qué más quisiera que reintegrarse a la sociedad! ¡Qué más quisiera que el respeto y el cariño de su familia!

En qué consiste ser alcohólico

Aparte de la carga emocional de la palabra alcoholismo, hay una gran falta de información sobre lo que es dicha enfermedad. Los alcohólicos, avergonzados, se niegan a que les cuelguen la etiqueta humillante y siempre encuentran razones para demostrar que ellos no son lo que se les dice:

-¿Alcohólico yo? ¡Si no me he emborrachado en mi vida!

.-¿Alcohólico yo? ¡Si lo fuese, no podría desempeñar un cargo de responsabilidad como el mío!

.-¿Alcohólico yo? ¡Estuve un mes en el sanatorio y no eché de menos la bebida!

.E incluso:

.-¿Alcohólico mi hijo? ¡Si bebe lo normal!

.Hasta el alcohólico hundido, destrozado, vagabundo, pordiosero, conoce a otros que están aún peor que él:

.-¡Esos sí que son alcohólicos! Yo no. A mí sólo me gusta tomar unas copitas...

.-¿Qué es, pues, ser alcohólico?

¿Es tener náuseas y temblores, estar enfermo del hígado, faltar al trabajo y pelear con la esposa? No. Estas son consecuencias del alcoholismo, pero no el alcoholismo en sí.

Efectivamente, el alcohólico bebe alcohol, suele beber demasiado alcohol y a menudo se emborracha. Pero hay personas que beben alcohol, que beben mucho alcohol y hasta que se embriagan a menudo y no son alcohólicas. Lo característico del alcohólico es que no se puede quitar de beber o, como decíamos, que ha perdido la libertad de poderse abstener del alcohol. ¿Qué quiere decir esto? Veámoslo.

Una persona que no sea alcohólica tiene libertad para beber o para no beber. Una persona normal domina al alcohol y nunca pierde las riendas de él. Si se tercia, bebe; si no se tercia, no bebe. Bebe cuando su voluntad le permite beber, cuando su conocimiento se lo autoriza.

En cambio, el alcohólico ha perdido las riendas del alcohol. Ya no es él quien manda, sino el tóxico. El alcohólico -aunque a menudo trate de engañarse a sí mismo- sabe que debería dejar de beber, pero no puede. Aunque comprende que le hace daño, está prisionero en el mundillo del alcohol y es impotente para salir.

Naturalmente, el alcohólico suele tratar de engañarse a sí mismo y lo consigue con bastante frecuencia:

-¿Quién dice que yo no puedo dejar de beber? ¡Yo dejo de beber en cuanto quiera! Lo que pasa es que no veo ninguna razón para dejarlo.

Se hace así ilusiones de que él bebe porque quiere -cuando, en realidad, bebe porque no puede evitarlo- y acalla la voz de su conciencia que le dice:

-Eres un esclavo.

Para que se entienda bien lo que es un alcohólico, voy a poner un ejemplo muy fácil. El alcohólico es al alcohol lo que el fumador es al tabaco.

También el fumador ha perdido la libertad de no fumar. También el fumador fuma obligado por su propio deseo invencible. Tampoco el fumador puede vivir sin tabaco.

Entonces, ¿por qué el fumador no se avergüenza de serlo? ¿Por qué la palabra fumador no suena a insulto?

La diferencia radica en la índole de las complicaciones. El tabaco también tiene complicaciones graves: puede favorecer el cáncer y el infarto de miocardio. Pero el tabaco nunca degrada moralmente a la persona, nunca la humilla, nunca la destroza socialmente. El fumador puede morir por culpa del tabaco. Pero muere siendo un hombre. El alcohólico, en cambio, antes de morir, pierde la moral, se degenera, se convierte en un ser odiado hasta por sus hijos. Y cuando muere al fin, no es un hombre, sino una piltrafa humana.

 

Cómo se hace uno alcohólico

 

Hay dos grandes grupos de alcohólicos, en cuanto al origen de su enfermedad.

Los primeros son personas atormentadas, angustiadas o deprimidas o personas que han sufrido graves penalidades o disgustos en la vida. Estas personas observan que , cuando beben, el alcohol les da alegría y se olvidan de sus problemas. Y, por lo tanto, cada vez recurren a él con más frecuencia para buscar alivio. Hasta que por fin llega un momento en que, sin saber bien cómo, ya no se pueden pasar sin alcohol.

Los segundos, en cambio, no han empezado a beber porque tuvieran problemas, sino, sencillamente porque todo el mundo bebe. Desgraciadamente es muy frecuente en nuestra patria que den vino (o quina) a los niños, los cuales se acostumbran a beber alcohol desde la infancia y luego no pueden dejarlo nunca. Otros empiezan a beber en la adolescencia. Son jóvenes normales, sin problemas, que beben por alternar con amigos o compañeros. Poco a poco van bebiendo hasta que llega un momento en que no pueden prescindir de alcohol. En España, donde se consume una cantidad terrible de alcohol en todas partes y a todas horas, la mayor parte de los alcohólicos pertenece a este grupo.

En otras palabras, los primeros dependen psíquicamente del alcohol. Los segundos tienen un tipo de dependencia física. Pero, con el tiempo, los dos tipos de alcohólicos acaban por depender a la vez psíquica y físicamente del alcohol.

Me explicaré:

La persona atormentada que bebe para aliviarse, lo hace por motivos psicológicos. Por eso decimos que su dependencia del alcohol es de tipo psíquico.

Pero un detalle que se olvida muy a menudo es que el alcohol es un tóxico que produce hábito. En términos médicos, la palabra hábito tiene un sentido algo distinto del corriente. Nosotros, cuando decimos que un tóxico produce hábito, queremos decir que entra a formar parte de una serie de ciclos metabólicos del organismo y que llega un momento en que éste lo necesita para poder funcionar.

Es lo mismo que sucede, por ejemplo, con la morfina. Si empezamos a poner morfina a un sujeto normalísimo, llega un momento en que éste la necesita porque se la pide el cuerpo y, si le falta la droga, se encuentra físicamente mal. Con el alcohol pasa igual. El joven normal que bebe porque el único sitio que hay donde alternar es el bar, acaba por introducir el alcohol en su metabolismo. El alcohol se convierte en un ingrediente necesario para su vida orgánica. Y, cuando le falta, se encuentra mal, tiene temblores y náuseas y se ve obligado a beber de nuevo para volver a su estado normal.

Pero, como es natural, esta necesidad física se refleja en sus deseos psíquicos y por eso digo que la dependencia física del alcohol acaba por dar lugar también a la dependencia psíquica.

Y al contrario, el que bebe por alegrarse también acaba por habituar su organismo al alcohol y, por lo tanto, a necesitarlo físicamente.

Ahora se ve con toda claridad que el alcohólico no es un sinvergüenza, sino un enfermo.

(Continuará)

 

MI  LUCHA CON EL ALCOHOL

 

Aún no sé como empecé, pero un buen día imité a una de mis amigas, y me preparé un combinado de ginebra, encontrándolo agradable. Repetí con otro y me tumbe sobre la cama para gozar de la delicia que me había proporcionado la bebida y disfrutar de la euforia que me embargaba.

Me propuse hacer este experimento todos los días, pues así se me hacia más corta la jornada doméstica, y como no, hacer la misma más agradable y eufórica.

Para evitar posibles reproches por parte de mi marido, decidí dejar de darle el beso de bienvenida, con que acostumbraba, desde hacía 14 años, al recibirle; por lo que no sería nada de extrañar.

Con vencí a mi marido, de que los días de descanso, podíamos permitirnos el lujo de tomar dos o tres vermouts antes de comer, propuesta que aceptó, si bien al cabo de unos domingos, comentó que nos estábamos haciendo unos borrachines de casa. Con el tiempo empecé a ingerir mayor cantidad de alcohol, por que mi cuerpo lo necesitaba, haciéndoseme monstruosos los días que con mi marido, tenia que limitarme a un par de copas nada más. Iba en constante aumento mi deseo de beber y antes de que me diera cuenta, bebía por las mañanas casi la misma cantidad que por las tardes. Le quitaba importancia, para darme ánimos a mi misma, diciendo para mi que lo que hacia yo, era imitado por mucha gente.

Pero la verdad era que yo tenía algunos problemas, por las noches no podía dormir. Cuando me acostaba, me quedaba transpuesta sin dificultad gracias al alcohol, pero a eso de las dos o tres de la madrugada, cuando los efectos se habían disipado, despertaba y me quedaba insome hasta amanecer, hora en que nuevamente vencida por el sueño dormía nuevamente. Debido a estos traslados en mi conducta, a veces no me despertaba a tiempo para preparar el desayuno a mis niñas y estas marchaban al colegio sin bocado alguno. Me temblaban las manos pero –que gran descubrimiento- con una copa de ginebra, mis temblores cesaban de inmediato.

Empezó para mi otro gran problema, para la ginebra, deshacerme de los envases y tenerlos en casa, sin que mi marido se diese cuenta; solucioné el problema en cuanto al primer punto, justificando mayor cantidad de material escolar para el colegio, prendas de vestir para las niñas porque se le quedaban cortas, etc., etc..

No pensaba que la enorme cantidad de alcohol que estaba bebiendo, hacia que mis músculos faciales se aflojaran, aparentando tener diez o más años de los que en realidad tenía.

En cierta ocasión, pregunté a mi hija mayor, que porqué no traía a sus amigas a casa como lo hacían otras compañeras con ella, a lo que me respondió, que nunca se le ocurriría traer a ninguna de ellas, porque no quería que viesen que su madre se emborrachaba.

Le dí un bofetón, cosa que nunca había hecho, pero era no por la respuesta, sino por sentirme descubierta por mi propia hija. (más tarde me enteré de que este punto lo habían hablado mi marido y ella). Para mí fue un golpe terrible esa respuesta, y aquel mismo día decidí poner fin a mi asiduidad a la bebida. Pasé una velada insoportable y una noche en blanco; a la hora del almuerzo, me dolían todos mis huesos, mi órganos reclamaban alcohol que era la droga habitual a que le tenían acostumbrado; me llevé un baso de ginebra de los de agua a la boca, y apenas pude ingerir ni la cuarta parte del mismo, ya que el resto lo derramé por el temblor que experimentaban mis manos. A medida que el líquido iba penetrando en mi organismo, una sensación de tranquilidad me invadía y relajaba totalmente. Había descubierto, que ya no podía dejar de beber.

Los episodios vergonzosos se sucedían, la gente me miraba porque les extrañaba que una mujer como yo, apestar a ginebra desde primeras horas de la mañana. Ya no bebía por placer, bebía porque tenia que beber a fin de mantenerme activa; si no tomaba una copa de vez en cuando, hasta la tarea hogareña más sencilla se me hacia una meta imposible de alcanzar.

La solución presentó de la forma más dramática e inesperada; mi hija en uno de sus intentos de separarme de la bebida, me había escondido las botellas, al descubrirlo, arremetí contra ella arrojándola al suelo, oí la voz tenue de ella muy debilmente que me imploraba ayuda, estaba tendida en el suelo y sangraba abundantemente por la frente. Llamé por teléfono a una ambulancia corrí nuevamente a su lado, tenía la cara y el cuello totalmente ensangrentado. Cuando llegó la ambulancia me recomendaron que llamase a un médico para que la tratase urgentemente; el médico me dijo que la trasladara sin pérdida de tiempo a una unidad coronaria, pues con independencia de la herida, había sufrido un shock que la afectaba a su corazón.

Durante los días que transcurrieron hasta su alta, me mantuve, no sin problemas, en abstinencia. Al producirse el retorno de mi hija, a casa, fue ella influenciada por las lecturas que había realizado, la que aconsejó a mi marido mi internamiento a fin de superar la dependencia que había adquirido. Han transcurrido diez años desde que me deshabituaron, he recobrado a mi esposo, el cariño de mis hijas, mi salud e incluso mi propia estimación.

Tendría que ser muy tonta, la más tonta del mundo, para ahora tirar por la borda todo lo que la abstinencia me ha dado.

 

ATENCION SOCIAL Y FAMILIAR  -  Asistente Social

Como asistente Social de la ASOCIACION DE EX-ALCOHOLICOS ESPAÑOLES de Madrid, quiero dirigirme a vosotros, en este nuestro primer número de Boletín, para comunicaros que en los sucesivos números os haré unas comunicaciones escritas que puedan serviros de ayuda y orientación para el problema alcohólico.

Os diré, que mi idea es comenzar hablando de la personalidad alcohólica, analizando los problemas psicológicos, laborales y sociales; sus repercusiones en el medio familiar, social y laboral. De esta manera pretendemos llegar a hacer una prevención para nuestras generaciones futuras (hijos, nietos, etc.).

Por orientaros un poco en qué tipo de problemas vamos a estudiar, os señalaré en esquema algunos de ellos:

             I.      AMBIENTE LABORAL

1.      Estudio de las relaciones del alcohólico en el mundo del trabajo.

2.      Influencia del alcoholismo en la producción de accidentes laborales.

3.      Influencia del alcoholismo en el descenso y capacidad laboral. Consecuencias derivadas de este apartado.

4.      Consecuencias generales del alcoholismo en este medio.

          II.      AMBIENTE FAMILIAR

1.      Estudio del medio familiar del alcohólico: tipos de familia, responsabilidades sobre los hijos, etc.

2.      Influencia del ambiente alcohólico en los hijos, sobre todo en el desarrollo de conductas patológicas en la infancia y adolescencia.

3.      Dinámica de la relación de pareja alcohólica.

       III.      AMBIENTE SOCIAL

1.      Aislamiento de la persona alcohólica que conlleva un aislamiento familiar total.

2.      Influencias del alcoholismo en conductas antisociales o delitos.

        IV.      GENERALIDADES SOBRE EL ALCOHOLISMO

1.      Clínica del hábito alcohólico en sí y de las complicaciones del alcoholismo.

2.      Asistencia al enfermo alcohólico:

-        Asistencia en tratamiento ambulatorio e instituciones que se encargan de este problema

-        Asistencia en internamiento e instituciones que se ocupan de dicha asistencia.

Como veis, tendremos temas de cierta importancia para desarrollar, que espero os ayudarán tanto a los familiares como a los mismos alcohólicos para llevar un mejor tratamiento.

A continuación os explicaré brevemente mi labor, como Asistente Social en la Asociación, que consiste en dos tipos de trabajo que podemos concretar a nivel individual y a nivel grupal.

             I.      TRABAJO A NIVEL INDIVIDUAL

1.      Reunir los datos pertinentes de la evolución de la enfermedad a través de una entrevista individualizada con el familiar más ligado directamente al alcohólico (esposo-a, padre, madre, hijos, etc.).

2.      Preparar a la familia para que acepte la enfermedad alcohólica y coopere en el tratamiento.

3.      Atender a la cuestión económica, muy marcada negativamente en el medio familiar por el problema de alcoholismo. Asimismo se informará de los beneficios de la Seguridad Social, a través de la Mutualidad correspondiente, como beneficios graciables, ayudas especiales para el colegio de los hijos, campamentos juveniles, etc.

4.      A través de todo esto, llegamos a un análisis y posteriormente al tratamiento de la dinámica familiar.

          II.      TRABAJO A NIVER GRUPAL

1.      Análisis de actitudes familiares individuales que se dan en el grupo ante el problema alcohólico.

2.      Influencias de la dinámica familiar con persona alcohólica en los hijos.

3.      Propuestas grupales generalizadas para ayudar a solucionar el problema familiar.

4.      Evaluación del proceso de grupo a través de cuestionarios pasados a todos los miembros cada cuatro o cinco meses.

5.      Ayudar y motivar el conocimiento de todos los miembros del grupo.

A través de todo este trabajo, lo que pretendemos, sobre todo a nivel grupos es que la familia, se sienta responsable en la evolución del tratamiento del alcohólico y por lo tanto coopere.

Por último, quiero deciros, que este trabajo está realizándose en relación con las necesidades que tenemos en este momento en la Asociación y que si en un momento determinado las necesidades cambian, por mayor número de enfermos o por otras causas, lógicamente el trabajo del Asistente Social, tendría que cambiar para el beneficio de todos.

 

Francisca-Lucía Sánchez Rodríguez

                                                                                    Asistente Social



ASÍ FUE MI VIDA CON EL ALCOHOL

 

Era un 11 de Febrero de 1.930 cuando yo llegaba a este mundo en una choza de retamas y tablas, en el Tiemblo (Ávila), cuando se estaba construyendo la presa del pantano del Burguillo, como comadrón, mi padre. Si tuve la desgracia de sufrir algún dolor, pienso que sería mi primer contacto con el alcohol. Puesto que era muy común darles a los niños una muñequilla de trapo mojada en agua de anises, pero no era menos corriente el mojar el chupete o dicha muñequilla en aguardiente.
INFANCIA: De hambre y miseria, cultura mala por las siguientes causas: padre analfabeto total, madre estudios de primaria.

MODO DE VIDA: En el campo, fuera de la ciudad, hasta los 6 años. Aquí llegó la primera borrachera.

ALIMENTACION: Típica, por varios factores económicos y sociales; pan mojado en vino con azúcar, hábito temprano, de 6 a 9 años ciudad (Pueblo) La Mancha, miseria. Llega nuestra guerra civil, más miseria. A los nueve años, capital (Madrid). Cambio de costumbres, y necesidad de trabajar a los 12 años para ayudar a la casa. Las cosas están muy mal y el jornal del cabeza de familia es ridículo. Aquí ya empieza más constante el contacto con el alcohol, el chatito el vermout con los oficiales a la salida del trabajo; más hábito, medios culturales: la tasca, el alterne típico con los chavales de mi edad, chuletines, bailes al aire libre en las verbenas y en las barriadas, costumbres de beber y beber por botellas por resultar más barato. Por estas fechas empieza la necesidad e beber casi a diario.

A los 14 años noviazgo, pero ya empiezan los problemas: discusiones con la novia para dejarla plantada e irme a beber. Por algunos estudios hechos ahora en abstinencia total, sobre mi vida de mozalbete, pienso que a esta edad ya tenía una ligera dependencia alcohólica. Si por las mañanas, los domingos, nos juntábamos los amiguetes, nos íbamos a tomar nuestros chatos y luego iba a buscar a mi novia para ir al cine, en su barrio. Mientras la esperaba, me solía tomar mis copitas. En ocasiones, solían ser del orden de 4 ó 5, algunas veces, más. Nos íbamos al cine a la primera sesión, pues por la poca edad debíamos estar pronto en nuestra casa, pero aquí está el quid de la cuestión (y por eso creo que ya existía una dependencia) pues al pasar las horas de las películas yo ya me sentía intranquilo y nada más salir del cine, nos solíamos tomar unas copas, pero yo por lo regular era más hombre y me tomaba mis cañitas de vino, o unas copitas de cazalla.

En ocasiones, me solía disgustar y dejaba a mi novia en el cine para irme al barrio y ponerme a beber con los amigos. Otras veces, después del cine, mi novia hacia acto de presencia en su casa y nos íbamos a dar un paseo, pero casi siempre solíamos discutir y yo la dejaba en medio del campo y me marchaba, pero siempre me solía ir a beber. Por eso creo que a esa edad o antes, ya tenía problemas por causas de alcohol.

En ocasiones, me solía disgustar y dejaba a mi novia en el cine para irme al barrio y ponerme a beber con los amigos. Otras veces, después del cine, mi novia hacia acto de presencia en su casa y nos íbamos a dar un paseo, pero casi siempre solíamos discutir y yo la dejaba en medio del campo y me marchaba, pero siempre me solía ir a beber. Por eso creo que a esa edad o antes, ya tenía problemas por causas de alcohol.

Tengo que decir que en este transcurso de tiempo las embriagueces solían darse de vez en cuando, pero yo trataba de llegar a mi casa lo mejor posible para que no se me notara, o así lo creía yo, pues mi padre era bastante severo y no daba mucho pie. Tengo que decir que a mi padre tan sólo le llegué a ver una sola vez en malas condiciones, y era un día de Nochebuena.

También recuerdo que de jovencito, todas las Nochebuenas me solía embriagar y me ponía muy patoso. Me daba por pegarme con mis amigos. Así fueron pasando los años y cada vez solía beber y embriagarme más a menudo. Llegó la “mili” y allí fue el no va más. Raro era el día que salía de paseo que no llegara bebido, y prevención al canto. Creo recordar que de los 13 meses que hice de “mili”, fueron muy pocos los días que no dormí en la prevención, o estuve arrestado fregando la batería.

Salí de la mili con unos grandes deseos de beber a gusto, por dos razones: uno, por ser mayor de edad, otro por que ya no había ni cas6tigos ni prevención, pero las cosas se fueron agravando; los disgustos con mis padres, las discusiones con mi novia, y mis amigos que se apartaban de mí por buscar rápido la pelea.

Va a llegar el matrimonio. Mi pobre madre le decía a mi novia; te llevas a un hombre muy trabajador, pero un poco borrachín. ¡Que sabía ella de borrachín¡ Alcohólico y nada más.

Llega la boda. Ese mismo día, en el lunch se forma un fregado por mí. Ya le sobran unas copas al novio, y como de costumbre la bronca y el jaleo.

Ya estoy casado. Ahora empieza mi carrera alcohólica. Raro es el día que no hay fregado en casa. Mi esposa tiene dos o tres abortos y hoy pienso que se debieron a las continuas broncas, malos tratos de palabra y obra. Así pasaron los años y yo cada día con más conflictos: comisarías, juicios de faltas.

Llegan los hijos y el ambiente no cambia en absoluto. Malos tratos a los hijos, esposa y demás. La cosa se empeora día a día. Yo necesito beber más a menudo. En 1.966 me dá una vena. Digo vena, porque sin saber ni por lo más remoto que era un alcohólico me planto y me tiro un año sin beber ni fumar. Soy un hombre, pero los demás me llaman lo contrario: marica, que me he cambiado al otro bando. Pasa el año feliz y todos contentos. Aquello nos parecía mentira, a todos. Duró poco, vuelta a las mismas y ahora con más intensidad. En el año 1.968 tenemos la desgracia de perder una hija, la mayor, con doce años; nos duró ocho meses. Aquí se me vino el mundo encima y ya fue el acabose. Todos los días embriagado, intentos de suicidio, celos atroces y horribles, intento de matar a mi esposa e hijos y vuelta a la bebida sin dejar descansar ni un solo día. Hoy reconozco que aunque la muerte de mi hija me había afectado mucho fue un gran pretexto para justificar mis borracheras. Seguí bebiendo y un 30 de Octubre de 1.970 me intento quitar de nuevo la vida arrojándome por la escalera. Mi esposa piensa que ya llegó el fin, pero a los alcohólicos creo nos protege alguien y estuve durante cerca de una hora allí como muerto. Nadie se atrevía a cogerme, mejor dicho nadie salió de sus casas, hasta que llegaron mis cuñados, llamados por mi esposa, y me metieron en la cama. Al cabo de un buen rato me dio, creo se  llama un síndrome de abstinencia. Entre los 4 ó 5 que allí había no eran capaces de sujetarme. Se pasó aquello, que yo no llegué a enterarme hasta hace muy poco tiempo. Ahora empezaron los buenos consejos, en espacial por uno de mis cuñados. Yo, en más de una ocasión, le había oído decir: este chico tiene que estar enfermo, porque cuando no tiene copas es extraordinario. Me propusieron ir a un médico especialista en alcoholismo, lo cual acepte y me hice el propósito de no beber. Era viernes y me citaron para el viernes siguiente. Yo el sábado me despedí con la ingesta, única y exclusiva, de una caña y un corto de cerveza. Ya aquella mañana no hubo las copas de chinchón seco como costumbre. En esta última etapa, tuve un amago de parálisis, y un par de perdidas de conocimiento con caídas a pique redondo al suelo. También tuve en ocasiones de ver en la televisión dos imágenes. Tengo que decir que sufrí mucho, como creo que sufrimos los que hemos contraído esta enfermedad alcohólica, porque nosotros cuando estamos bebiendo, lo mismo que prometemos a los nuestros y demás que no vamos a beber, también nos lo prometemos a nosotros mismos y es una continua lucha que no vemos la manera de salir del pozo.

Llega el día de ir al médico y creo que mi cuñado pensaría que no iba a ir, pero yo llevaba una mañana sin beber y me había propuesto tomar aquello en serio. Creo había llegado mi hora de ver las cosas de un modo distinto, o de lo contrario yo veía que mi esposa terminaría por dejarme, o que yo iba a hacer una barbaridad con ellos o a mi mismo. Entro en un despacho y veo un señor joven que me pregunta qué me ha pasado, yo le digo que soy un borracho asqueroso, un vicioso y un degenerado, lo que estaba acostumbrado a escuchar de propios y extraños. Cual sería mi sorpresa después de contarle todo lo sucedido, al escuchar a este buen señor, que yo no conocía de nada y que era la primera vez que nos hablábamos, decirme que yo no era nada de lo que yo le había dicho, que lo que tenía era una enfermedad llamada alcoholismo y, por lo tanto, era un enfermo alcohólico. Estas palabras me llegaron muy hondas y me dio mucho que pensar. Tengo que decir que yo a la medicina siempre la he tenido un  gran respeto no sé por qué motivos.

Me puso un tratamiento, el cual cumplí a rajatabla, y me mandó ir un día en semana al grupo de psicoterapia con otros compañeros que nos contábamos los problemas que nos había acarreado el alcohol. Así fue pasando el tiempo y a los 15 días le dije al doctor que si podía dejar el tratamiento, el cual era el freno para no beber. Me contestó un poco asombrado que si me encontraba con suficientes fuerzas para dejarlo y sugerí que iba a probarme yo mismo. Seguí asistiendo al grupo y sin beber ni un solo día. Me recomendaron que pasara por la ASOCIACIÓN DE EX–ALCOHÓLICOS, que era donde se reunían los alcohólicos que ya llevaban tiempo sin beber. Fui allí y me dio muy buena impresión. Había compañerismo y ganas de ayudar a los demás. Me incorporé a ella y me dediqué también a ayudar a los demás y hasta la fecha. El día 31 de Noviembre de 1.977 cumplí mi 7º aniversario de abstinencia total.

 

Sucio Mena Domínguez

Alcohólico Rehabilitado

 

ACTIVIDADES

 

Daba la importancia y los fines específicos que la Asociación de Ex–alcohólicos Españoles tiene encomendados estatutariamente, tales como la información a todos los niveles públicos de la incidencia alcohólica en la Sociedad, entender y estudiar los fenómenos que la enfermedad produce, estar al tanto de las disposiciones tanto médicas como oficiales relativas al alcoholismo en España y en el extranjero; todo ellos encaminado a conseguir la abstinencia alcohólica de sus asociados y para ayudar a otros enfermos a lograr esta misma sobriedad. Las actividades de la Asociación nunca verán un límite, aunque ésta limitación, la encuentra por sí sola frente a la escasez de medios económicos y, por qué no decirle, también a la falta en muchas ocasiones del elemento humano, que frena el deseo humano, (valga la redundancia) de superar año tras año, los trabajos del anterior.

Nuestros trabajos no esperan el elogio de nadie. Consideramos un deber ineludible el abarcar cada año más. Nunca podremos considerarnos satisfechos del trabajo realizado. Hemos de lograr superarnos.

En el curso de éste años pasado, nos referimos a 1.977, la Asociación realizó actividades que est5aban en proyecto hace años y que por motivos económicos y humanos nunca hasta ahora pudieron ver la luz pública.

Durante el mes de enero, se dieron cuatro conferencias-coloquio basadas en el tema ALCOHOLISMO Y SOCIEDAD, con el siguiente programa:

 

Lunes 10 de Enero

20,30 horas

 

ALCOHOLISMO Y MEDICINA INTERNA

Dr. D. José Maria Pajares García

(Jefe de Medicina Interna del Gran Hospital)

Lunes 17 de Enero

20,30 horas

 

ALCOHOLISMO, SITEMA NERVIOSO Y

 ALTERACIONES MENTALES

Dr. D. Antonio Zafra Campo

(Médico-Jefe Adjunto del Servicio de Neuro-Cirugía de la

Ciudad Provincial Sanitaria Francisco franco)

Lunes 24 de Enero

20,30 horas

 

INDICACIONES Y CONTRAINDICACIONES

DEL TRATAMIENTO ANTI-ALCOHOLICO

Dr. D. Juan Sanz Jiménez

(director del Centro Piloto de Salud Mental)

Lunes 31 de Enero

20,30 horas

 

DEFENSA Y AMPARO DEL ENFERMO ALCOHOLICO

D. Indalecio Roig-Roig

(Abogado del Ilustre Colegio de Barcelona)

 

Se impartieron charlas-coloquio por alcohólicos asociados en colegios de Enseñanza Media, Parroquias, Hospitales, Asilos y se asiste regularmente a grupos de psicoterapia en hospitales psiquiátricos como colaboradores de los médicos, a nivel de alcohólicos rehabilitados, con una abstinencia, que en ningún caso, baja de los doce meses.

Los días 25- 26- 27 y 28 de agosto, cincuenta y ocho miembros de la Asociación, entre enfermos y familiares de éstos, estuvieron presentes y trabajaron en las jornadas del VI CONGRESO NACIONAL DE ALCOHOLICOS REHABILITADOS, que se celebró en la ciudad de ELCHE (Alicante) y que como en los cinco realizados anteriormente, el éxito fue la culminación de nuestras aspiraciones de cara a la Sociedad. En éstos días en los que convivieron alcohólicos rehabilitados de toda España, fueron presentadas las siguientes Ponencias:

 

PROGRAMA

 

DIA 25

 

20 horas:      Apertura Oficial del congreso con Asistencia de Autoridades e invitados.

 

DIA 26 mañana

 

 9 horas:       ASAMBLEA GENERAL DE LA FEDERACION DE ALCOHOLICOS                    REHABILITADOS DE ESPAÑA.

 

17 horas:       PRIMERA PONENCIA

                      Evolución del Enfermo Alcohólico a través de su relación con el Grupo.

                      Diferencia Conductal entre Enfermo Alcohólico y Alcohólico Rehabilitado.

                      Presentada conjuntamente por: ASOCIACION DE LEON Y DE        BARCELONA HOSPITAL CLINICO.

                      Moderador: Dr. D. Emilio Bogan Miquel, de Valencia.

 

DIA 26 tarde

 

19 horas:       SEGUNDA PONENCIA

Aspectos Médicos del Alcoholismo.

Presentada por BARCELONA

Moderador: Dr. D. José Pérez Martorell, de Alicante

 

DIA 27 mañana

 

 9  horas:      TERCERA PONENCIA

Tópicas culturales sobre el riesgo del Alcohol.

Presentada por: BARCELONA, HOSPITAS CLINICO

Moderador: Dr. D. José Elías Cáceres, de Madrid

 

11 horas:       CUARTA PONENCIA

¿Cómo me rehabilitan?

Presentada por nuestra Asociación

Moderador: Dr. D. Luis Bach, de Barcelona

 

DIA 27 tarde

 

17 horas:      QUINTA PONENCIA

Sociología del Alcoholismo

Presentada por BARCELONA

Moderador: Dr. D. José Pretejo, de Elda

 

19 horas:       SEXTA Y ÚLTIMA PONENCIA

Alcoholismo, Delincuencia y Sociedad

Presentada por APAEX – ELCHE

Moderador: Dr. D. Francisco Freixa, de Barcelona

 

En números sucesivos del Boletín, en el capítulo de Congresos iremos publicando las Ponencias presentadas en los diferentes Congresos celebrados.

El 30 de octubre, la Asociación organizó la reunión anual NACIONAL para la selección de ponencias de cara al VII CONGRESO NACIONAL DE ALCOHOLICOS REHABILITADOS,  que el próximo año se celebrará en la Ciudad de BILBAO. A ESTA REUNIÓN A LA QUE ASISTIERON REPRESENTANTES DE LOS Grupos de alcohólicos de toda ESPAÑA fueron elegidas las siguientes Ponencias:

1ª.    El Alcohólico ante la Ley y el Derecho, que será presentada por BARCELONA.

2ª.    La Mujer, el Alcohol, y el cambio social, causas y consecuencias de su Alcoholismo, que será presentada por el Hospital Clínico de BARCELONA.

3ª.    Alcoholismo en el mundo obrero y estudios sobre el binomio Alcohol-Sociedad, que presentará APAEX de ELDA (Alicante)

4ª.    Problemática Alcohol en la Sociedad, presentada por BARCELONA-Central.

Las actividades reseñadas anteriormente, fueron complementadas con las que la Asociación realiza habitualmente. Reunión de terapia semanal para enfermos y familiares, con la asistencia a las mismas del Vocal Asesor-Médico y del Asistente Social respectivamente. Todos los jueves últimos de mes, reunión de terapia se hace conjuntamente para enfermos y familiares.

 

EL ALCOHOLISMO VISTO DESDE LA BARRERA

 

Influenciado por todo cuanto tuve la gran suerte de escuchar al habérseme brindado la oportunidad, por parte de los amigos de la SOCIEDAD DE EX–ALCOHOLICOS ESPAÑOLES de Madrid, al cual pertenecen dos personas entrañablemente vinculadas a mí, al congreso celebrado en la capital de León, pude darme perfecta cuenta del error que cometemos aquella parte de la sociedad que no estamos dominados por la droga alcohólica; al enjuiciar en la mayor parte de los casos, a todos aquellos que pertenecen a esa otra parte de la misma sociedad llamados de muchas formas de expresión dura y ofensiva; como : borracho, degenerado, escoria, paría, etc., y que yo (Y aquí entra ya a tomar parte y forma el motivo por el cual me he decidido a enjuiciar o indicar mi humilde y personal opinión sobre el particular).

Esta opinión o enjuiciamiento, totalmente a nivel personal, no sé si será o no acertada; pero lo que si tengo la absoluta seguridad es que lo hago guiado con el mejor de los deseos y la mayor de las voluntades, de que surta algún efecto, aunque sea pequeño. En primer lugar para los propios enfermos y en segundo lugar para los que no lo estamos; pero que no por ello nos podemos sentir inmunizados de esta grave y crónica enfermedad, hoy día considerada como la más grave dentro del campo de la toxicología, o droga.

Este análisis de alguien que no tiene experiencias personales físicas como el que suscribe lo divido en dos partes:

1ª.    COMPORTAMIENTO DE LA SOCIEDAD PARA CON EL ENFERMO (ALCOHÓLICO)

2ª.    COMPORTAMIENTO DEL ENFERMO (ALCOHÓLICO) PARA CON LA SOCIEDAD;

La Sociedad en principio debe de mentalizarse de que el alcohólico es un enfermo crónico y por tanto como tal hay que tratarle. Recurrir al sentir humano que todos llevamos dentro y ayudar a estos enfermos a recuperarlos para que como antes de serlo sirvan en la vida para rendir en un puesto de trabajo, y sean útiles al cinto por ciento a nuestra Sociedad.

Nunca por muy duro que nos parezca, debemos dejarlos abandonados a su suerte. Particularmente esas esposas o esposos de los alcohólicos, que piensan que maltratándolos de palabra o de obra van a conseguir su propósito.

El único camino es el de armarse de paciencia, pensar en los hijos si los hay, en los padres, en los parientes, en los amigos etc., y que por todos ellos merece la pena hacer un gran sacrificio, y con buenas palabras buenos consejos y buenas maneras, procurar como digo recuperarlos.

El tratar de quererlo conseguir de otra manera, pienso sinceramente que es perder el tiempo y a veces, muchas veces, algo más que el tiempo; es perder la familia ya que un padre es necesario, una madre también al igual que un hermano o un hijo.

En cuanto al enfermo, pienso que ya es más difícil el logro de hacer que reaccione o se comporte como nosotros desearíamos, me refiero concretamente al alcohólico no recuperado; al que está totalmente dominado por la droga y que cada dos por tres se encuentran bajo sus efectos y que por esta misma razón no podemos hacernos entender fácilmente por él. A este enfermo lo único que yo le recomendaría es, que cuando se encuentre en perfecto estado, en perfectas condiciones, ponga toda su voluntad en tratar de recuperarse, piense en que otros muchos lo han logrado, pero que no se logra fácilmente esta recuperación solo; aislado, hay que recibir la ayuda de los demás que escuche a aquellos que sabe le quieren y solo desean su bien y sobre todo piense que hay unos centros donde sin pedirle nada le pueden dar mucho para el logro de su recuperación, donde estará rodeado de enfermos alcohólicos como él y que por esta razón ellos mejor que nadie conocen sus problemas y donde podrá estar y proceder sin complejos de ninguna clase. Y piense sobre todo que tiene el deber de ser, estar y proceder en la Sociedad con todas sus responsabilidades y de ésta forma dejar de ser una carga para el prójimo, sintiéndose con ello más firme más seguro y más persona en toda la extensión de la palabra. Si tan solo uno de los que se encuentran dominados por la maldita droga del alcohol, tengo la suerte de que al leer este artículo a puesto un poco de su voluntad por recuperarse, me sentiría tremendamente satisfecho y orgulloso de ello.

Bernardo Portero